Fundada en Bragado, provincia de Buenos Aires, Le Utthe opera 52 locales a nivel nacional. El establecimiento cerrado estaba situado en el microcentro de Posadas, provincia de Misiones. A pesar de este contratiempo, la empresa mantiene su objetivo de expandir su presencia en otras ciudades del interior y en el Gran Buenos Aires.
La decisión de clausurar el local en Posadas, según informaron fuentes de la compañía, no se debe a una disminución en las ventas ni a dificultades operativas, sino a un conflicto relacionado con tasas municipales y a exigencias que consideraron desproporcionadas respecto a su actividad comercial.
Ignacio Guerrieri, gerente comercial de la firma, explicó que el desencadenante de la situación fue una intimación vinculada a discrepancias en la liquidación de una tasa municipal. La empresa fue requerida por una deuda acumulada por no haber actuado como agente de retención y percepción de dicha tasa, tal como había solicitado el gobierno local con anterioridad. “Nos impuso la Municipalidad de Posadas una multa por $190 millones de pesos que nos pareció una locura. Pagábamos una tasa que era de $1,5 millones mensuales y nos obligaban a ser agentes de percepción de esa tasa para la Municipalidad, lo cual no corresponde ya que el 100% los vendemos a consumidores finales. Eso no correspondía en nuestro caso”, afirmó Guerrieri. Aunque la compañía presentó descargos, el reclamo se ha reducido considerablemente, pero aún no se ha alcanzado una solución definitiva.
El directivo indicó que no disponen de proveedores locales que justifiquen su papel como agentes de retención y que su modelo de negocios, centrado en el consumidor final, no se ajusta a las condiciones necesarias para aplicar la percepción. “No hacemos ventas mayoristas, no corresponde para nada”, subrayó.
Tras una presentación formal, la decisión de clausurar el local se tomó de manera inmediata. “El dueño dijo ‘cierren ya el local’”, recordó el ejecutivo al relatar el proceso que llevó a la salida de esa plaza.
Desde la compañía expresaron que este incidente fue la “gota que rebasó el vaso” en un contexto más amplio de presión fiscal. Guerrieri indicó que se suma a otros problemas relacionados con el régimen de Ingresos Brutos en la provincia. Este sistema obliga a realizar pagos anticipados por la mercadería que ingresa al territorio, independientemente de las ventas efectivas. “Eso funciona como una aduana interna”, concluyó. La suma de todos estos factores llevó a la determinación de cerrar el local, a pesar de que su desempeño comercial no presentaba problemas.