Farage, quien es cercano a Milei, expresó en su declaración: “Queremos tener las mejores relaciones posibles con Argentina, pero esto no es negociable. No va a suceder”, haciendo referencia a la soberanía del archipiélago.
Hasta el momento, la Casa Rosada no ha confirmado ni desmentido públicamente las declaraciones de Farage. Sin embargo, el ex primer ministro británico ya había manifestado esta opinión en plataformas digitales y recientemente la reiteró en un contexto de agitación provocada por la filtración de un correo interno del Pentágono. En este mensaje, se sugería que Trump podría cambiar la postura de Estados Unidos sobre la soberanía de las Malvinas como represalia ante la negativa de Keir Starmer, el primer ministro británico, de apoyarlo en su conflicto con Irán.
La posición tradicional de Washington en este conflicto ha sido de neutralidad, reconociendo el control británico sobre las islas. Durante la guerra de 1982, el gobierno de Ronald Reagan ofreció asistencia militar y de inteligencia al Reino Unido tras el fracaso de las negociaciones diplomáticas.
En medio de este contexto, el contenido filtrado que también hacía referencia a un intento de Trump de desplazar a España de la OTAN ha generado múltiples reacciones. Figuras del gobierno laborista británico, así como representantes de las islas y otros partidos, han comentado sobre la situación. Farage, un aliado ideológico de Milei, se posicionó en este debate afirmando: “Simplemente le diría que eso no va a suceder” cuando se le preguntó qué le diría a Trump en un escenario de cambio de postura sobre Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
En Argentina, tanto Milei como el canciller Pablo Quirno, además de otros líderes libertarios, han reiterado su firme apoyo a la reivindicación de la soberanía. A pesar de la controversia, no ha habido una confirmación oficial de la veracidad de la filtración, y el Departamento de Estado de EE.UU. ha reafirmado su postura de neutralidad. También se ha informado que este incidente podría haber influido en la dinámica diplomática, con comunicaciones recientes entre Washington y Londres relacionadas con la situación en el Estrecho de Ormuz.