“Creo que el riesgo kuka es cero”, expresó Caputo. Además, añadió: “Lo hablo con los gobernadores peronistas; hoy no quieren ni ver a los kirchneristas. No hay ninguna posibilidad de volver al pasado”. El ministro atribuyó las opiniones opuestas a una operación de desestabilización y exhortó a los presentes a no dejarse “psicopatear”.
El discurso se centró en la resiliencia del programa económico ante presiones que, según Caputo, habrían sido suficientes para desestabilizar a cualquier gobierno anterior. El año pasado, el país enfrentó lo que el ministro calificó como “el shock interno más fuerte de la historia”: una dolarización del 50% del M2, lo que resultó en la mayor corrida cambiaria documentada. Aunque hubo fracasos, estos trajeron como consecuencia una reducción abrupta en la demanda de dinero, un aumento en la inflación, un incremento en el riesgo país y una desaceleración en el crecimiento. “En vez de crecer al 6% o 7% en 2025, crecimos al 4,4%”, comentó. “Pero lo superamos”, agregó.
Este acontecimiento se complementó recientemente con el shock externo provocado por la guerra en Medio Oriente, que según su cálculo, elevó los precios de los combustibles más de un 60%, aunque el sector privado lo sitúa en un 35%. Caputo lo interpretó como una segunda prueba de resistencia que Argentina logró superar. Como prueba de ello, mencionó el comportamiento del Banco Central: “Compra todos los días dólares para que el peso no se aprecie más. Esto es algo inédito, nunca sucedió”.
El ministro también destacó el reconocimiento internacional hacia el país. Señaló que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, han considerado a Argentina un modelo a seguir por dos razones: el superávit fiscal y su condición de exportador de petróleo. “Pasamos de ser importadores de petróleo y tener déficit fiscal con aliados como Venezuela e Irán, a ser exportadores con superávit. Somos el único país en el G20 con superávit”, afirmó.
Caputo admitió que los datos recientes del Indec no fueron favorables, sin embargo, su perspectiva optimista se centra en marzo: “Al mirar los indicadores que salen del mes de marzo, la mayoría están en verde, incluso sectores rezagados como la industria y la construcción”. Además, proyectó que para junio o julio se estarán licitando y en proceso de construcción 9000 km de corredores viales, con otros 9000 km adicionales en etapa de planificación. “Eso le va a dar un impulso fuertísimo a la construcción”, afirmó.
En relación con la inflación, Caputo anticipó que los picos de marzo no se repetirán.