El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó el denominado “Super RIGI” (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones), una iniciativa clave del gobierno de Javier Milei para atraer inversión extranjera directa a sectores estratégicos que actualmente tienen poco desarrollo en Argentina, como la transición energética y la movilidad eléctrica.
El régimen busca generar empleo y obtener las divisas necesarias para la estabilización macroeconómica, con la meta de alcanzar un tipo de cambio libre. Caputo destacó que Argentina, con superávit fiscal y energético, es el único país del G20 en una posición estratégica favorable para captar estas inversiones.
Las diferencias fundamentales con el RIGI original son:
Carga Tributaria Reducida: El Impuesto a las Ganancias se reduce significativamente del 25% al 15%.
Amortización Acelerada Profunda: Se permite amortizar el 60% de la inversión en el primer año.
Exenciones Ampliadas y Arancel Cero a la Exportación: Se amplían las exenciones arancelarias a todo insumo vinculado a la producción y se establece arancel cero a las exportaciones de los productos generados.
Adhesión Provincial: Para las provincias adherentes, el Impuesto sobre los Ingresos Brutos se limita al 0,5% y se prohíbe la aplicación de tasas municipales.
Los sectores foco incluyen el refinamiento de cobre y la fabricación de automóviles eléctricos. Caputo defendió la reducción impositiva argumentando que, si bien se cobran menos impuestos, se generará una base imponible totalmente nueva a partir de industrias que hoy no existen.