Este programa, denominado Lava Mae, se estableció en San Francisco con un objetivo claro: facilitar el acceso a la higiene básica a miles de individuos que viven en la calle.
La historia detrás de Lava Mae
La idea fue promovida por Doniece Sandoval en 2013, una exprofesional del sector hotelero que se sorprendió al observar que miles de personas carecían de acceso a una ducha o baño.
En ese período, la ciudad estaba desechando autobuses antiguos del sistema de transporte público, lo que llevó a Sandoval a la decisión de reutilizarlos, transformándolos en baños y duchas móviles.
Los autobuses recorren diversos puntos de la urbe para ofrecer servicios de higiene a personas sin hogar. (Foto: Lava Mae)
Las características de los autobuses transformados
Los autobuses han sido completamente remodelados en su interior, proporcionando instalaciones básicas para la higiene personal.
Cada unidad está equipada con:
– Duchas individuales – Baños – Lavamanos – Espacios para cambiarse – Kits de higiene personal
Aparte del servicio de limpieza, en muchas ocasiones los voluntarios también distribuyen ropa limpia, productos esenciales y asistencia social.
La iniciativa se originó en 2013 en San Francisco. (Foto: Lava Mae)
Estas unidades se desplazan por distintos sectores de la ciudad para facilitar el acceso a su servicio a personas sin hogar o aquellos que residen en condiciones precarias.
El proyecto ha captado la atención por su combinación de reciclaje, asistencia social y solución directa a un problema urbano cada vez más evidente en distintas ciudades.
El impacto a nivel global
La propuesta de Lava Mae ha inspirado a otros países a replicar su modelo. Naciones como Australia, Nueva Zelanda, México y Hawái han adoptado la iniciativa.
Además, Lava Mae ha afirmado haber motivado la creación de más de 100 programas de higiene móvil en varias partes del mundo.