De acuerdo con la MBA, las solicitudes de hipotecas experimentaron una caída del 8,5% en solo una semana. Expertos advierten que cada vez es más complicado para las familias estadounidenses, especialmente para quienes carecen de experiencia, acceder a su propia vivienda.
El incremento en las tasas de interés está directamente vinculado al alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. y las crecientes preocupaciones sobre la inflación futura. Según el Bureau of Labour Statistics (BLS), la inflación anual acumulada alcanzó el 3,8% en abril de 2026, lo que ha repercutido en el mercado inmobiliario.
Las solicitudes de refinanciación disminuyeron un 17,3%, mientras que las peticiones para adquirir una vivienda vieron una baja del 2,6%. Esto evidencia el deterioro y la escasa accesibilidad para millones de familias estadounidenses que dependen de este tipo de financiamiento para concretar el sueño de la vivienda propia.
Adicionalmente, la escasez de propiedades disponibles agrava la situación. Muchos propietarios optan por conservar sus viviendas debido a hipotecas previas con tasas inferiores al 5%, temiendo perder esas favorable condiciones al vender.
Esta dinámica reduce la oferta de viviendas en el mercado, manteniendo los precios elevados a pesar de la menor cantidad de compradores. Según el reporte mensual conjunto del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) y el Census Bureau, las ventas de viviendas cayeron un 6,2% en abril en comparación con marzo, mientras que la caída interanual alcanzó el 11,3%.