Esta tendencia positiva también se evidenció en el acumulado del primer semestre: de enero a junio, el déficit comercial con Brasil alcanzó los u$s993 millones, un 66% menor que los u$s2.947 millones del periodo similar del año anterior, según un análisis realizado por la consultora Abeceb.
La reducción del déficit se atribuye a una combinación de aumento en las exportaciones y disminución en las importaciones. Durante junio, las ventas argentinas a Brasil crecieron un 16,9% en comparación interanual, mientras que las compras desde el país vecino disminuyeron un 18,1%. Como consecuencia, el intercambio total entre ambas naciones se redujo un 4%, totalizando u$s2.610 millones.
Un elemento central en la disminución del déficit fue la pronunciada caída de las importaciones, especialmente aquellas relacionadas con el sector automotriz. Las compras de vehículos de carretera cayeron un 65,6%, las de vehículos de transporte de mercancías disminuyeron un 55% y las de autos de pasajeros retrocedieron un 41,1%.
Abeceb señala que el descenso en las adquisiciones de vehículos se debe a una combinación de sobrestock en Argentina, una menor demanda interna, un descenso en los patentamientos y una diversificación de los proveedores, pasando del abastecimiento brasileño hacia China y otros países fuera del Mercosur.
Por el lado de las exportaciones, Argentina logró facturar u$s1.285 millones en junio, con un impulso notable del sector petrolero y petroquímico: los envíos de aceites crudos de petróleo o minerales bituminosos experimentaron un aumento interanual del 4.285%, mientras que las exportaciones de polímeros de etileno avanzaron un 105,2%.
El rendimiento del sector automotor en términos de exportación fue mixto. Las ventas de autos de pasajeros y motores mostraron una caída, a la vez que las exportaciones de vehículos para transporte de mercancías crecieron. En el sector agropecuario, se observaron descensos en la exportación de trigo, centeno y cebada, en parte debido a la mayor orientación de los exportadores hacia mercados asiáticos.
De cara al futuro, el informe sugiere que la reciente apreciación del tipo de cambio, debilidad del consumo, estancamiento de la industria local y la apertura parcial hacia proveedores extra-Mercosur podrían continuar limitando las importaciones provenientes de Brasil. Por otro lado, las exportaciones argentinas podrían mantener una tendencia más positiva gracias a la cosecha y los precios energéticos, aunque se verán restringidas por el contexto económico brasileño, que sigue afectado por altas tasas de interés, salarios bajos e incertidumbre electoral.