En el eventual caso de que todas las condenas sean confirmadas a través de los recursos legales que podrían llegar hasta la Corte Suprema de Justicia, De Vido podría enfrentar un largo tiempo detrás de las rejas. Sin embargo, no debe interpretarse de forma matemática; la ley permite que un tribunal realice un análisis individual de cada condena y establezca una pena única que el condenado deberá cumplir.
Considerado un funcionario de confianza de Néstor Kirchner, De Vido se desempeñó como ministro de Planificación Federal durante los tres mandatos de Kirchner y de Cristina Kirchner. Su gestión abarcó áreas clave como obra pública, transporte y energía, manejando importantes recursos financieros. Hasta la fecha, es el ex funcionario kirchnerista con el mayor número de condenas penales y juicios en curso.
Aparte de los cinco años por “Skanska”, tiene tres condenas de cuatro años de prisión vinculadas a la tragedia de Once, la importación de Gas Natural Licuado y la compra de trenes a España y Portugal, que resultaron inservibles. También enfrenta una condena de tres años por irregularidades en la concesión a la constructora brasileña Odebrecht para la ampliación de dos gasoductos.
De esas sentencias, solo la correspondiente a la tragedia de Once es firme, ya que en noviembre del año pasado la Corte Suprema desestimó su última apelación. De Vido estuvo recluido en la cárcel federal de Ezeiza hasta mayo, cuando le fue concedida la prisión domiciliaria debido a problemas de salud.
Las otras condenas están en revisión por la Cámara Federal de Casación Penal o todavía tienen plazos para ser apeladas, como es el caso de Odebrecht, donde la sentencia se dictó hace menos de un mes. Su defensa también podrá apelar en el caso de “Skanska”, cuya fundamentación será publicada por el tribunal a finales de septiembre.
No obstante, estas cinco condenas no son los únicos procesos judiciales que enfrenta De Vido; ha participado en otros tres juicios en los que fue absuelto por cargos relacionados con la financiación de la novela “Mamá Corazón”, las obras de Vialidad en la provincia de Santa Cruz, por las que fue condenada la ex presidenta Cristina Kirchner, y por la valija con 800 mil dólares del venezolano Guido Antonini Wilson.
El futuro judicial del ex ministro sigue siendo incierto. Pronto deberá enfrentarse a un nuevo veredicto en un juicio relacionado con irregularidades en el programa de construcción de viviendas “Sueños Compartidos” de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, donde el fiscal federal Diego Velasco solicitó una condena de seis años de prisión.
Además, De Vido también es uno de los acusados en el juicio por los “cuadernos de la corrupción”, que comenzó el año pasado, en el que es juzgado junto a Cristina Kirchner, ex funcionarios y empresarios del sector público. Así, se mantiene a la espera del avance de otras causas y juicios por anomalías en el Yacimiento Carbonífero Río Turbio (YCRT), caso que lo llevó a prisión por primera vez en 2017, tras perder su fueros como diputado.