La relación entre Boca y Arruabarrena es especial. Es el tercer ciclo del entrenador en el club; hizo su debut como jugador en 1993 y fue parte de un equipo que ganó el Apertura 1998, el Clausura 1999 y la Copa Libertadores 2000. Posteriormente, dirigió al equipo entre 2014 y 2016. Después de diez años alejado del fútbol argentino, su regreso no era una prioridad, pero la propuesta cambió esa situación. Consciente de la presión que implica el cargo, el primer desafío fue salir victorioso ante Sarmiento, lo cual era esencial. El próximo jueves, Boca comenzará su aventura en la Copa Sudamericana enfrentando a O’Higgins, de Chile.
Este segundo torneo latinoamericano se presenta como una secuela del ciclo de Claudio Úbeda, que no logró clasificar al equipo para los 8avos de final de la Copa Libertadores tras una derrota ante Universidad Católica. Desde aquel encuentro, Boca ha incorporado siete modificaciones en su alineación. Entre las ausencias más destacadas figura Leandro Paredes, quien se unirá a la selección argentina para jugar la final de la Copa del Mundo contra España este domingo en Estados Unidos. Tomás Belmonte, que estaba preparado para asumir su rol, debió ser reemplazado debido a un esguince de tobillo. Por su parte, Adam Bareiro se encuentra en la lista de lesionados con un doble desgarro y también una dolencia lumbar.
El juvenil Flores, de apenas 19 años, se destacó en su debut tras ser promovido al primer equipo por Arruabarrena. Su actuación fue notable, mostrando desparpajo y capacidad de anotación. La nueva estructura del equipo se ha visto afectada por las salidas de figuras como Edinson Cavani y Ander Herrera, además de Nicolás Orsini y Agustín Martegani, quien fue cedido a préstamo. En cuanto a las incorporaciones, Boca contrató a Leandro Lozano por 3.500.000 dólares, al arquero Álvaro Montero por alrededor de 4.000.000 dólares y recuperó a Sebastián Villa tras negociar el pago de 6.500.000 dólares.
De los nuevos jugadores, solo Lozano ha debutado, ocupando el lateral derecho junto a seis otros futbolistas que tomaron el lugar de quienes finalizaron su etapa con Úbeda. Nicolás Figal y Ayrton Costa ingresaron en la defensa, mientras que Santiago Ascacibar y Velasco se sumaron al mediocampo. En la delantera, Miguel Merentiel y Flores reemplazaron a Exequiel Zeballos, quien podría trasladarse al Napoli, y a Milton Giménez.
La afición todavía siente la euforia por el triunfo de Argentina sobre Inglaterra, y en la tribuna de Boca se exhibieron banderas con el mensaje “Gracias soldados argentinos” y varias con la silueta de las Islas Malvinas. Durante el partido, los hinchas corearon: “el que no salta es un inglés” en el estadio de Newell’s.
En cuanto al desarrollo del juego, Boca mostró un claro dominio desde el inicio, evidenciando un estilo de juego basado en las bandas. Las combinaciones entre Lautaro Blanco y Velasco a la izquierda, y Lozano con Flores a la derecha fueron notables. A pesar de crear numerosas oportunidades, solo en el segundo tiempo lograron romper el empate, con un gol de Velasco desde fuera del área y otro de Flores que selló la victoria. Con la ventaja asegurada, el entrenador comenzó a realizar cambios buscando fomentar la competencia por los puestos en el equipo, dando ingreso a Kevin Zenón, Carlos Palacios, Williams Alarcón y Ángel Romero desde el banco de suplentes.
Boca necesitaba esta victoria y celebró mientras se adapta a una nueva etapa con un viejo conocido al mando.