La situación más alarmante es la de Acuña, quien experimentó una molestia muscular en el isquiotibial derecho a los 15 minutos del segundo tiempo y debió ser reemplazado por el juvenil Facundo González. El diagnóstico preliminar sugiere un posible desgarro, aunque el grado de la lesión se determinará tras realizarse los estudios pertinentes. Una indisponibilidad prolongada de Acuña sería un inconveniente considerable para Coudet, especialmente porque Matías Viña, su habitual relevo, se encuentra entre los jugadores apartados del plantel.
Además de González, el entrenador podría considerar a Lautaro Rivero para esa posición, aunque su rol habitual es el de marcador central. La lesión de Acuña, campeón del mundo, también podría acelerar las negociaciones por Francisco Ortega, lateral del Olympiacos, quien se ha convertido en el principal candidato para reforzar esa demarcación.
River Plate ha realizado una oferta cercana a 4,5 millones de dólares, pero el club griego exige al menos un millón más para liberar al futbolista, quien es egresado de Vélez. Las negociaciones siguen en curso, y la necesidad del equipo podría llevar a una mejora en la propuesta.
Por otra parte, Ángel Correa terminó el partido con molestias, siendo atendido durante el juego y luego reemplazado, permaneciendo en el banco con hielo en la pierna derecha. El diagnóstico inicial indica un traumatismo en el muslo derecho, por lo que también será sometido a estudios para descartar lesiones más graves.
La tercera baja obligada fue la de Arambarri, quien sufrió un pisotón en el tobillo izquierdo en los primeros minutos, completando únicamente el primer tiempo. El mediocampista uruguayo padece un esguince en el tobillo izquierdo, y su disponibilidad dependerá de su evolución en los próximos días.
Las tres lesiones han complicado aún más el inicio del Clausura para River, que ya acumula derrotas ante Barracas Central y Gimnasia, ambos partidos sin marcar goles, además de haber sido eliminado por Aldosivi en la Copa Argentina.