Este sitio, según lo corroborado por los investigadores, presenta escasas posibilidades de circulación peatonal y cuenta con viejas edificaciones en desuso, características que están siendo evaluadas en el marco de la pesquisa.
Fuentes cercanas a la investigación informaron que el cadáver fue encontrado en un área próxima a una casilla de serenos abandonada y un tambor metálico quemado, rodeado de médanos y vegetación, un entorno que generalmente permanece desolado durante gran parte del día.
La escena fue resguardada por la Policía Científica para llevar a cabo pericias y recoger evidencias que ayuden a reconstruir las circunstancias del crimen, en el que los serenos del predio, Agustín Nicolás Díaz Bartolomé (26) y José Luis Aquino (27), figuran como los principales sospechosos.
Los investigadores buscan determinar si el asesinato ocurrió en el mismo sitio de hallazgo o si el cuerpo fue trasladado después. Para ello, están analizando rastros biológicos, huellas y grabaciones de cámaras de seguridad de los accesos a la zona, mientras continúan las pericias sobre los elementos recolectados durante la investigación.
El descubrimiento del cadáver ha permitido acelerar el avance de la causa, lo que culminó con la detención de los dos sospechosos. La fiscalía se encuentra enfocada en establecer con precisión la secuencia de lo sucedido y el papel que pudo haber desempeñado cada uno de los acusados en el femicidio de la joven, quien fue atraída mediante un engaño a través de redes sociales.