Según se ha confirmado, los abogados de la UEFA han remitido una carta formal a la FIFA manifestando que están “considerando activamente acciones legales, arbitrajes y/o denuncias regulatorias” respecto al proyecto denominado FIFA Forward Enterprise (FFE), que pretendía recaudar alrededor de 4.200 millones de dólares a través de inversiones privadas.
Adicionalmente, la UEFA ha solicitado la preservación de documentos, correos electrónicos y mensajes de 18 altos ejecutivos de la FIFA, argumentando que podrían ser esenciales como pruebas en eventuales litigios. Asimismo, se advirtió que cualquier alteración o eliminación de este material podría ser interpretada como destrucción de evidencia.
La propuesta de Infantino fue retirada el sábado, pocos días después de que se dieran a conocer sus detalles, los cuales encontraron un fuerte rechazo en el ámbito futbolístico a nivel global.
El plan contemplaba ofrecer a las 211 federaciones miembro un pago único de 20 millones de dólares a cambio de implementar una nueva estructura comercial destinada a gestionar los principales activos económicos de la FIFA.
La reacción de la UEFA fue rápida. Sus 55 federaciones miembro decidieron boicotear todas las competiciones y eventos organizados por la FIFA mientras el proyecto se mantuviera en pie. Aunque la propuesta ha sido finalmente descartada, el conflicto está lejos de resolverse.
Desde la UEFA también se ha insinuado que la permanencia de Infantino al frente de la FIFA podría estar en entredicho. En un comunicado, se destacó que el presidente ha perdido la confianza de una considerable parte del fútbol mundial y se advirtió que “ninguna opción debería descartarse” de cara al futuro.
La oposición a la iniciativa también ha recibido respaldo por parte de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y de la CONCACAF. Sin embargo, Infantino sigue contando con un sólido apoyo en África, así como el respaldo de la CONMEBOL, especialmente por su propuesta de ampliar el Mundial 2030 a 64 selecciones, una medida que favorecería a los países organizadores sudamericanos.
Este conflicto se produce en un momento crucial para el dirigente suizo, quien hasta hace pocas semanas se perfilaba como el favorito para su reelección sin opositores en marzo de 2027.