La titular del organismo presentó una visión positiva sobre la evolución económica del país y relató encuentros con argentinos que atraviesan dificultades, pero que, según describió, mantienen expectativas favorables sobre el futuro.
La funcionaria del FMI destacó como principales logros del Gobierno argentino la obtención de superávits fiscales primarios durante dos años consecutivos, una situación que no se registraba desde hacía quince años. También señaló que la economía muestra señales de expansión, que la inflación se redujo y que el Banco Central comenzó a recomponer sus reservas internacionales.
Además, Georgieva resaltó la aprobación de proyectos de inversión por más de 45.000 millones de dólares dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y mencionó el desarrollo de obras vinculadas al sector energético como parte de las oportunidades de crecimiento para el país.
En su análisis, la directora del FMI también tomó como referencia la experiencia de Bulgaria, su país natal, que atravesó una crisis económica y una etapa de alta inflación durante la década de 1990. Según explicó, la recuperación requirió reformas profundas, fortalecimiento institucional y continuidad en las políticas adoptadas.
Georgieva utilizó ese proceso como ejemplo para destacar la importancia de sostener las reformas en Argentina y planteó que el desafío del país consiste en consolidar la estabilidad, fortalecer las instituciones y transformar los avances económicos en una mejora permanente.
Dentro de su evaluación, la funcionaria del organismo internacional hizo especial hincapié en el potencial energético argentino, particularmente en Vaca Muerta. Señaló que el país cuenta con recursos naturales, profesionales capacitados y capacidad empresarial para aprovechar la creciente demanda global de energía.
También mencionó oportunidades en sectores como minería, servicios exportables y producción agropecuaria como motores para ampliar la inserción internacional de la Argentina.
El mensaje de Georgieva se produjo en un contexto en el que el Gobierno busca mostrar respaldo internacional a su programa económico, mientras continúan los debates internos sobre los efectos sociales del ajuste, la recuperación del empleo y la evolución del poder adquisitivo.
La titular del FMI cerró su análisis con un llamado a mantener el rumbo de las reformas y avanzar en la construcción de confianza para que la estabilización económica pueda convertirse en un proceso de crecimiento sostenido.