Gianni Infantino convocará este miércoles a una reunión crítica con los líderes de la FIFA en Marruecos con el fin de abordar el creciente descontento hacia su liderazgo. La fallida iniciativa para ceder parte de los derechos comerciales de la Copa del Mundo ha generado una oleada de críticas, debilitando su posición a solo siete meses de las elecciones del organismo. El encuentro se realizará en la oficina africana de la FIFA, situada en Salé, frente a Rabat, y su principal objetivo será restablecer el respaldo interno hacia el dirigente suizo-italiano. Hace dos meses, su reelección para un cuarto mandato parecía garantizada, pero la situación se complicó notablemente tras el fracaso de su plan de crear una nueva sociedad comercial. La propuesta original contemplaba la venta del 20% de una nueva entidad de derechos comerciales a inversores privados con el objetivo de recaudar 4.200 millones de dólares. Sin embargo, la idea enfrentó una fuerte oposición, tanto por su contenido como por la implicación de una empresa que tiene vínculos familiares con el presidente estadounidense Donald Trump. A pesar de que Infantino decidió retirar la propuesta el pasado viernes, esta marcha atrás no logró mitigar las críticas ni restaurar la confianza de varios sectores del fútbol internacional. La UEFA fue uno de los cuerpos que más cuestionó la iniciativa, acusando a Infantino de intentar vender el ‘alma’ del fútbol y declarando que ya no confía en su liderazgo. El conflicto ha comenzado a impactar el apoyo político con el que el dirigente contaba dentro de la FIFA. Varias federaciones europeas han retirado su respaldo de cara al Congreso que se llevará a cabo en marzo de 2027 en Marruecos para elegir al próximo presidente del organismo. Las objeciones no han surgido solo de las confederaciones. Funcionarios de la propia FIFA también han expresado diferencias con el proyecto. Según informaron fuentes, el secretario general Mattias Grafstrom envió un memorando interno en el que lamentó la ‘triste y reprochable serie de acontecimientos’ que llevaron al ‘abandonó definitivo’ de la propuesta. En el documento, Grafstrom afirmó: ‘Las personas, los momentos de inestabilidad y los episodios desafortunados van y vienen. La institución, su misión y su responsabilidad con el fútbol mundial continúan’. Sus comentarios se sumaron a los del director de operaciones, Kevin Lamour, quien aseguró que los empleados habían sido ‘engañados’ y caracterizó la propuesta como ‘el proyecto de una sola persona’. La crisis también ha generado cambios dentro de la estructura de la FIFA. Carlos Cordeiro, uno de los principales asesores de Infantino, presentó su renuncia en desacuerdo con el plan. Por su parte, el exentrenador del Arsenal, Arsène Wenger, actual director de Desarrollo Mundial del Fútbol de la FIFA, se distanció de la propuesta y afirmó que no participó en su elaboración. Además, sostuvo que retirarla era ‘absolutamente necesaria’. Uno de los principales objetivos de la reunión será asegurar que Infantino pueda permanecer en el cargo hasta las elecciones previas en marzo de 2027. El reglamento de la FIFA permite que 43 federaciones miembro soliciten oficialmente la convocatoria de un Congreso Extraordinario, una opción que ha cobrado fuerza tras el estallido de la crisis. Según trascendió, la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) están considerando distintas alternativas para forzar la salida de Infantino, que incluyen la paralización del organismo e incluso la promoción de competiciones independientes si el presidente no renuncia. Hasta el momento, la Concacaf, la AFC y la FIFA no han respondido a las consultas sobre esta información, mientras que la UEFA optó por no hacer comentarios. A pesar de la presión, Infantino mantiene el apoyo de varias federaciones, especialmente fuera de Europa. La federación de Marruecos, anfitriona del Congreso de 2027 y uno de los organizadores del Mundial 2030, ya ha confirmado su respaldo. Asimismo, Qatar, Kuwait, Líbano, Sri Lanka e Indonesia han expresado su apoyo, distanciándose de la postura de la Confederación Asiática. En gran parte de África, Asia y otras regiones con menos recursos, el presidente de la FIFA sigue contando con el apoyo de asociaciones que dependen de la financiación del organismo para sostener el desarrollo del fútbol.