Experimentar hormigueo o entumecimiento en las manos es algo relativamente común y generalmente se asocia a mantener una posición fija durante un periodo prolongado o a la compresión de nervios. Sin embargo, si esta sensación se presenta con frecuencia durante la noche o se acompaña de pérdida de fuerza o mareos, es recomendable acudir a un especialista para una evaluación médica. Esta sensación se conoce como parestesia y se produce cuando un nervio periférico que transmite señales del cerebro a las manos se encuentra irritado, inflamado o dañado. Aunque en la mayoría de los casos no representa un riesgo significativo, existen varias causas a tener en cuenta. Entre las causas neuropáticas o compresivas, se encuentra el síndrome del túnel carpiano, que ocurre cuando el nervio mediano se comprime en la muñeca y es la afección más frecuente que causa hormigueo. Otro factor puede ser el atrapamiento del nervio cubital, que surge a raíz de presión en el nervio desde el codo o la muñeca. Además, la radiculopatía cervical se produce cuando un nervio en el cuello se pinza o inflama debido a hernias discales o cambios degenerativos en la columna. En cuanto a las causas metabólicas o de déficit, la diabetes mellitus puede dañar las fibras nerviosas periféricas debido a niveles altos de glucosa en sangre. La deficiencia de vitamina B12 también es relevante, ya que esta vitamina es crucial para la integridad de la vaina de mielina que recubre las fibras nerviosas. Por otra parte, trastornos circulatorios como el fenómeno de Raynaud, que provoca la constricción de los vasos sanguíneos en los dedos cuando se expone al frío o estrés, pueden ser responsables del hormigueo. Asimismo, ciertos tratamientos farmacológicos prolongados, como la quimioterapia, pueden inducir neuropatía periférica como efecto secundario. Aunque el hormigueo ocasional no siempre es motivo de preocupación, es urgente consultar a un médico si viene acompañado de mareos, se extiende a otras partes del cuerpo como los brazos, genera dificultades para hablar o interfiere en el sueño, ya que esto podría señalar afecciones más serias que requieren atención profesional.