La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía oficializó el nuevo Régimen de Demandas Extratendenciales (XDEM) mediante la Resolución 264/2026. El esquema establece condiciones específicas para emprendimientos industriales y otros proyectos de gran magnitud que requieran una cantidad significativa de energía.
La normativa alcanza a las nuevas demandas y a las ampliaciones de consumos existentes que representen al menos el 0,5% de la demanda media del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), un volumen que actualmente equivale a unos 80 MW.
Los proyectos podrán seleccionar libremente la tecnología y el proveedor que utilizarán para abastecerse. Sin embargo, deberán cumplir con determinados niveles de respaldo para garantizar que su incorporación no afecte la disponibilidad de energía para los usuarios que ya forman parte del sistema.
Entre las principales exigencias se establece que cada emprendimiento deberá cubrir como mínimo el 80% de su consumo mensual mediante contratos de generación nueva. Además, tendrá que contar con potencia firme suficiente para cubrir el 100% de su demanda máxima.
Los requisitos serán mayores para los centros de datos debido a las características de su consumo. En estos casos, los proyectos deberán disponer de potencia firme equivalente al 115% de su demanda máxima.
El nuevo régimen también establece un criterio de prioridad ante eventuales escenarios de escasez. Si la oferta disponible no fuera suficiente para abastecer todas las demandas, tendrán prioridad los usuarios que ya se encuentran conectados al sistema frente a los grandes proyectos que no cuenten con respaldo suficiente.
La disposición profundiza las reglas establecidas previamente mediante la Resolución 400/2025, que había incorporado la necesidad de contar con respaldo físico propio para nuevas demandas significativas.
Con el nuevo esquema, el Gobierno busca que las grandes iniciativas que se incorporen al sistema asuman los costos y riesgos asociados a su abastecimiento, sin trasladarlos al resto de los usuarios a través de las facturas de electricidad.
La regulación establece así condiciones específicas para el ingreso de nuevas demandas de gran magnitud, con el objetivo de preservar la capacidad de abastecimiento destinada a los hogares, comercios, pequeñas y medianas empresas e industrias que ya forman parte del sistema eléctrico.