La ampliación realizada hace cinco años había elevado la cantidad de hogares alcanzados de unos 950.000 a aproximadamente 4 millones, al incorporar localidades de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y San Luis, entre otras. Con la modificación aprobada, se estima que unos 3,35 millones de usuarios dejarán de contar con la bonificación automática.
En la provincia de Buenos Aires, el cambio alcanzará a alrededor de 1,24 millones de hogares distribuidos en 94 municipios. Patagones será la excepción, debido a que forma parte formalmente de la región patagónica y conservará el beneficio.
En Córdoba, quedarán fuera del régimen departamentos como Río Cuarto, Juárez Celman, General Roca, Presidente Roque Sáenz Peña, Tercero Arriba, Calamuchita, Santa María y San Alberto.
También perderán la bonificación localidades santafesinas como Rosario, Venado Tuerto y Casilda. En San Luis, el cambio alcanzará a Villa Mercedes y Merlo.
Mendoza también tendrá una reducción importante de la cobertura. Aunque hasta ahora el régimen alcanzaba a toda la provincia, dejarán de recibir el beneficio localidades como Mendoza Capital, San Rafael, General Alvear, Tunuyán, Tupungato, San Carlos, San Martín, Junín, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz.
La modificación también alcanzará a San Juan, La Rioja y Catamarca. En el norte del país, la cobertura se mantendrá únicamente en sectores del oeste de Jujuy y Salta. De esta manera, quedarán excluidas ciudades como Cafayate, San Carlos, Salta Capital, Tilcara, San Salvador de Jujuy y Perico.
En Catamarca, dejarán de estar alcanzadas localidades como Andalgalá, Belén y Tinogasta, mientras que en La Rioja el cambio afectará a Chilecito y Famatina. En Tucumán, Tafí del Valle también perderá el beneficio.
La eliminación de la cobertura automática será acompañada por un nuevo esquema de subsidios focalizados. Para acceder a la asistencia, los hogares deberán acreditar una situación de vulnerabilidad socioeconómica y demostrar ingresos familiares que no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales.
También se contemplan mecanismos de incorporación directa para determinados hogares. Entre ellos se encuentran aquellos que cuenten con un Certificado de Vivienda Familiar del Registro Nacional de Barrios Populares o tengan entre sus integrantes a un veterano de Malvinas. Los hogares en los que viva una persona con Certificado Único de Discapacidad también podrán ser evaluados para acceder al beneficio.
El nuevo esquema modificará además la forma en que se calcula la bonificación. Hasta ahora, el descuento, que variaba entre el 30% y el 50% según la zona, se aplicaba sobre el total de la factura. Con la reforma, el beneficio se calculará únicamente sobre el precio del gas.
Este cambio podría generar facturas más elevadas incluso entre quienes continúen recibiendo el subsidio, incluidos los usuarios de la Patagonia, debido a que la bonificación tendrá una incidencia diferente sobre el monto final a pagar.
Según las estimaciones oficiales, la modificación del régimen permitiría generar un ahorro de $272.099 millones. El Gobierno sostiene que el esquema anterior producía un déficit que no llegaba a compensarse con el recargo aplicado al precio del gas para financiar el régimen.
La reforma, de esta manera, reduce la cantidad de usuarios alcanzados por el beneficio general y reemplaza parte de la cobertura territorial por un criterio basado en la situación socioeconómica de cada hogar.