En el expediente conocido como “Árbol de Pie”, el máximo tribunal habría reducido de 72 a 24 horas el plazo para aceptar la integración de los conjueces Diego Barroetaveña y Juan Ignacio Pérez Curci. Cumplido ese período, la Corte podría avanzar con una resolución o solicitar la opinión del Procurador General, en función de las “particulares circunstancias de la causa”.
El expediente contempla una medida cautelar contra el artículo 154 del DNU 70/23, que derogó la Ley de Tierras Rurales. Si la medida fuera concedida, se restablecerían de manera temporal las restricciones para la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros.
La información sobre la reducción de los plazos no fue confirmada oficialmente por la Corte y comenzó a circular en redes sociales. El tribunal todavía no se pronunció sobre la constitucionalidad del artículo cuestionado. El caso se vincula con una presentación anterior del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM), que había sido desestimada por falta de legitimidad sin que se analizara el fondo del planteo.
La posibilidad de que la Corte avance sobre el expediente impacta directamente en la estrategia opositora. La sesión especial del 15 de octubre fue convocada luego de la resolución judicial anterior sobre la Ley de Tierras y contempla, además del DNU 70/23, el tratamiento de la emergencia en discapacidad y cuestiones vinculadas al endeudamiento familiar. La jornada coincidirá con la marcha federal universitaria.
Una eventual resolución de la Corte antes de esa fecha no impediría necesariamente el tratamiento del decreto, que reúne alrededor de 300 reformas. Sin embargo, permitiría al oficialismo plantear que la cuestión vinculada con la Ley de Tierras volvió a quedar bajo análisis del máximo tribunal.
Mientras tanto, el oficialismo también prepara su propia agenda parlamentaria. El presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Nicolás Mayoraz, convocó junto con Legislación General a una reunión para el 14 de octubre, un día antes de la sesión opositora, con el objetivo de comenzar a tratar el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La iniciativa plantea modificaciones a las leyes de Expropiaciones y de Regularización Dominial. Según el planteo oficialista, el debate también podría incorporar una nueva regulación sobre la compra de tierras rurales por parte de extranjeros, en momentos en que el tema volvió al centro de la discusión judicial.
El movimiento busca llevar la discusión al Congreso mientras la Corte analiza el expediente y, al mismo tiempo, disputar el eje político de la sesión convocada para el 15 de octubre. La oposición pretende utilizar esa jornada para avanzar contra el DNU 70/23, aunque todavía enfrenta dificultades para reunir el quórum necesario.
Para abrir la sesión se necesitan 129 diputados presentes. Los cálculos internos de la oposición ubican entre 115 y 120 la cantidad de legisladores que podría reunir, aunque el número dependerá de la asistencia de los bloques provinciales.
La diferencia entre el quórum y los votos necesarios para rechazar el decreto también es central. Incluso si la oposición consigue iniciar la sesión, deberá reunir una mayoría suficiente para aprobar el rechazo, después de que el Senado ya se pronunciara en contra del DNU.
Uno de los principales puntos de negociación son los diputados que responden a los gobernadores. La oposición necesita sumar esas bancas para alcanzar el quórum, mientras el Gobierno mantiene conversaciones con los mandatarios provinciales en torno a la agenda legislativa, obras y recursos para los distritos.
Dentro de la oposición también se analiza la posibilidad de avanzar de manera diferenciada sobre los distintos temas incluidos en el decreto. La discusión gira en torno a si resulta posible separar el tratamiento de la Ley de Tierras de las restantes reformas del DNU, dado que algunos legisladores podrían acompañar medidas específicas pero no un rechazo integral.
En ese escenario, la definición de la Corte sobre la causa “Árbol de Pie” y la postura que adopten los gobernadores serán dos factores relevantes para la sesión del 15 de octubre. La estrategia opositora también quedará condicionada por la capacidad de reunir primero el quórum y luego los votos necesarios para avanzar sobre el DNU.