Los asistentes llevan consigo preguntas y demandas profundamente sentidas, tales como “¿Dónde están los desaparecidos?”, “que digan dónde están”, “Nunca más” y “abran los archivos”. La sociedad argentina espera aún respuestas sobre un plan sistemático de secuestros, torturas, violaciones y desapariciones forzadas que comenzó hace medio siglo.
A medida que avanza la mañana, algunos parlantes dispersos por la Plaza comienzan a reproducir ocasionalmente la “Marcha Peronista”. Unos cantan con fervor, mientras que otros ignoran la música, dominados por un grupo que corea con fuerza “¡30.000 compañeros desaparecidos presentes, ahora y siempre!”. Junto a esto, se escuchan cánticos populares que resuenan, incluyendo “hay que saltar, hay que saltar, el que no salta es militar” y “como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar”.
La Plaza recibe parejas con bebés pequeños y primos de desaparecidos que, con alrededor de 70 años, llevan fotos en blanco y negro de sus seres queridos que fueron arrebatados sin dejar rastro. Familias y amigos se reúnen en el lugar; al llegar, lo primero que hacen es pedir a alguien que capture el momento de unidad con la Pirámide de Mayo como telón de fondo. Este martes histórico va adquiriendo cada vez más trascendencia.
Clara, una mujer de 43 años, comparte su experiencia: “Los chicos pidieron venir. Nos pusimos de acuerdo varias mamás y papás de la escuela y vinimos, es muy conmovedor”. Su hijo Vicente, de 9 años, expresó su deseo de pintar una bandera con el nombre de la escuela de Caballito y hacer pañuelos con telas o papel. En la escuela, discutieron sobre la dictadura, y a muchos les pareció importante asistir. Una compañerita de Vicente dijo, “hay que marchar porque las Abuelas ya son muy viejitas”. Al entrar a la Plaza, los pequeños fueron recibidos con aplausos por todos lados.
En el marco de los 50 años del golpe de Estado, el evento principal está programado para las 16:30 en la Plaza de Mayo, punto de convergencia de diversos colectivos y partidos que se movilizarán desde diferentes puntos de la ciudad. La Cámpora se dirige desde la ex-ESMA hacia la Plaza en una caravana de 16 kilómetros, pero este año, a diferencia de otros, la ruta incluirá una parada en San José 1111, frente al departamento de la ex presidenta Cristina Kirchner, que actualmente se encuentra cumpliendo una condena. Este paso se considera simbólico antes de integrarse a la columna principal.
Por su parte, las organizaciones CTA Autónoma y CTA de los Trabajadores se congregan en Avenida de Mayo y Bernardo de Irigoyen, dando inicio a una jornada significativa de reivindicación y memoria.