El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, reaccionó enérgicamente tras la aprobación en el Senado de la reforma laboral, emitiendo severas acusaciones contra el oficialismo y los gobernadores provinciales. “Gobernadores cobardes y senadores sobornados”, declaró al analizar el resultado de la votación.
En una intervención en un programa de streaming en directo, el dirigente sindical afirmó que la normativa fue respaldada por “gobernadores chantajeados, redactada por empresarios y votada por senadores sobornados”. Asimismo, sostuvo que la ley “culmina con la destrucción del empleo” y “llevará a la quiebra a las provincias”.
Aguiar dirigió sus críticas hacia los mandatarios provinciales que apoyaron el proyecto a través de sus legisladores. “La pusilanimidad de los gobernadores está afectando a todos los ciudadanos argentinos”, aseveró.
También objetó el resultado de la votación en la Cámara alta, sugiriendo irregularidades en el proceso parlamentario. “Llenaron de maletines el Congreso”, manifestó, en una acusación que rememoró el escándalo conocido como “Banelco” en el año 2001.
“No generará un solo puesto de trabajo”
El titular de ATE desestimó el argumento central del Gobierno sobre la creación de empleo. “Esta ley no generará ni un solo puesto de trabajo nuevo. Terminaremos con la destrucción del empleo existente”, aseguró.
Según explicó, la norma propone flexibilizar los despidos bajo la premisa de fomentar las contrataciones. “Nos instan a crear empleo e inician facilitando los despidos. Esto resulta un contrasentido”, argumentó.
Advertencias sobre el impacto en el empleo público
Aguiar advirtió que la reforma laboral también tendrá consecuencias para los trabajadores estatales. Señaló que diversos organismos públicos se rigen parcialmente por la Ley de Contrato de Trabajo, que será objeto de modificación.
Además, cuestionó los cambios relativos a la presunción de vínculo laboral vinculados al monotributo y aseguró que la norma “legaliza el fraude” en el ámbito estatal. “Lo que se está ejecutando desde la Casa Rosada es la destrucción total del país”, concluyó, anticipando un periodo de intensa conflictividad sindical.