YPF ha dado un paso fundamental en su estrategia de reorganización de activos al formalizar el proceso de desinversión de su participación accionaria en Metrogas, la principal distribuidora de gas natural del país. La empresa ha comunicado que trece compañías han manifestado interés en la operación y han participado en la primera fase competitiva, la cual concluyó el pasado 9 de abril con la presentación de ofertas no vinculantes.
La petrolera bajo control estatal, presidida por Horacio Marín, ha contratado al banco Citi como asesor financiero para conducir el proceso, que actualmente contempla una segunda etapa con los oferentes considerados más competitivos. Esta instancia incluirá el acceso a información detallada (due diligence) con el objetivo de concretar la transacción dentro del año 2026, supeditada a las aprobaciones regulatorias y garantías habituales en este tipo de operaciones. Por el momento, la compañía ha precisado que no existen decisiones finales ni acuerdos vinculantes suscritos.
Según información recabada, YPF aspira a obtener una cifra superior a los u$s700 millones por la venta de su participación, cercana al 70% del capital social de Metrogas. La compañía posee la totalidad de las acciones Clase A —equivalentes al 51% del capital— y adicionalmente un 38,7% de las acciones Clase B, que representan otro 19% del total.
Un activo que recuperó su atractivo
El proceso se desarrolla en un contexto donde Metrogas presenta una posición financiera más robusta que en ejercicios anteriores, tras la implementación de la Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT) para el período 2025–2030. Esta actualización ha permitido recomponer la ecuación económica de la distribuidora luego de un prolongado período de atraso tarifario y la volatilidad macroeconómica.
Actualmente, la compañía registra ventas anuales superiores a los u$s800 millones y un EBITDA cercano a los u$s150 millones. Con una cartera de más de 2,4 millones de usuarios, concentra aproximadamente el 20% del mercado residencial y se erige como la principal distribuidora de gas del país. Su capitalización bursátil asciende a cerca de u$s1.100 millones.
La prórroga de la concesión, un factor determinante para la operación
Uno de los aspectos cruciales para la viabilidad de la venta es la extensión del plazo de la concesión. “El elemento más relevante de esta noticia radica en la necesidad de ampliar el plazo de concesión para dotar de viabilidad a la venta”, indicó una fuente cercana al proceso.
En este sentido, la ley Bases ha facultado a las licenciatarias de transporte y distribución de gas a solicitar prórrogas de hasta 20 años. Para Metrogas, el objetivo es extender la concesión hasta el año 2047, si bien la medida aún requiere el aval final de la Procuración del Tesoro.
El avance de la operación también está supeditado al marco regulatorio vigente. La Ley del Gas 24.076 establece que las empresas productoras no pueden ejercer el control mayoritario sobre las distribuidoras, lo cual restringe el universo de potenciales adquirentes.
Es pertinente recordar que cuando YPF asumió el control de Gas Argentino (GASA) en 2012 —sociedad controlante de Metrogas— obtuvo una dispensa especial (waiver) del Enargas, considerada desde entonces como una excepción de carácter transitorio.
Mediante este proceso, YPF busca concluir un capítulo iniciado hace más de una década y avanzar en la optimización de su portafolio de activos. Para el sector energético, el desenlace de esta operación constituirá una señal determinante: no solo medirá el interés inversor por activos regulados en Argentina, sino también la capacidad del esquema económico actual para sostener inversiones de largo plazo en infraestructura crítica.