Este año, los coches participantes fueron exhibidos en varios lugares emblemáticos del área metropolitana, incluyendo Plaza Francia en el barrio de Recoleta, el Paseo de las Bicicletas en el Hipódromo de San Isidro y el Museo de Arte de Tigre.
César Carman, presidente del ACA, manifestó que les “enorgullece seguir sosteniendo la memoria histórica del automovilismo argentino. A través de eventos como este, seguimos impulsando la conexión con una parte fundamental de nuestra identidad deportiva nacional. Es por eso que asumimos la misión permanente de proteger el patrimonio histórico automotor en la Argentina”.
El ACA también participó activamente en la exhibición con vehículos del Museo del Automóvil, ubicado en su sede central de la avenida Del Libertador.
Entre los automóviles más destacados de esta edición figuraron un Renault Baquet de 1908, un Dodge de 1915 y un Panhard Et Levassor de 1904.
Al concluir la competencia, el CAC realizó una ceremonia de premiación tradicional en la que se reconoció a los ganadores, así como a los vehículos más notables y a las tripulaciones que presentaron los mejores atuendos de época.