En este contexto, Javier Milei podría beneficiarse del Mundial 2026. No es casualidad que la publicación de la declaración jurada de Manuel Adorni se haya hecho pública el pasado jueves, coincidiendo con el partido inaugural entre México y Sudáfrica.
La situación de Adorni ha estado en el centro de la agenda desde marzo, cuando circuló una fotografía de él junto a su esposa, Betina Angelletti, durante su visita a Nueva York en el marco de la “Semana Argentina”.
Además del escándalo mediático, el funcionario tuvo que corregir sus declaraciones juradas correspondientes a 2023 y 2024 para aclarar el origen de su patrimonio y demostrar que no se enriqueció de forma ilícita en su función pública.
En este sentido, no sorprendería que el Gobierno optara por un perfil más bajo, confiando en que el aura del fútbol pueda mejorar la imagen del Presidente, cuyas cifras de aprobación han mostrado un descenso significativo. De acuerdo con los últimos sondeos de opinión de la consultora Giacobbe & Asociados, la aprobación de Milei cayó de un 41,7% en febrero a 36,1% en mayo.
Un reciente estudio de Giacobbe & Asociados, realizado en junio, revela una interrogante real acerca de la posible influencia del Mundial en la decisión electoral de los argentinos.
El estudio pregunta a los encuestados: “¿En caso de que Argentina salga campeón, ¿creés que favorecería a Milei en las elecciones?”. Aproximadamente un 10,1% de los consultados cree que sí, que la victoria de la Selección podría favorecer a Milei en los comicios de 2027.
Sin embargo, el resultado predominante muestra que un 85,5% de los encuestados considera que “no, lo votarían igual” a Milei sin importar lo que suceda con el equipo dirigido por Lionel Scaloni.
Es relevante subrayar que esta consulta pone en perspectiva la decisión de los argentinos, más allá de las preferencias individuales. Por lo tanto, el informe también formuló la siguiente pregunta: “En tu caso personal, ¿el triunfo de la Selección influye sobre tu voto?”.
Los resultados fueron claros: un 93,4% afirmó que “no, de ninguna manera” dejaría que los resultados deportivos afectaran su decisión electoral, mientras que solo un 3,9% de los encuestados aseguró que, de ganar Argentina, votaría a Milei.
Con este panorama, el oficialismo cuenta con 40 días para replantear su estrategia tras meses de agitación en la administración actual.
Más allá de las conjeturas electorales y la búsqueda de “puntos de rating” políticos, el informe de Giacobbe & Asociados de junio de 2026 revela un aspecto más profundo y posiblemente preocupante para cualquier administración: la prioridad del bienestar económico por encima de la gloria deportiva.
Uno de los indicadores más reveladores del informe cuestiona la creencia de que el éxito en el fútbol puede desactivar por completo el malestar económico. En la disyuntiva sobre el futuro inmediato, la sociedad argentina se encuentra casi dividida, aunque ligeramente inclinada hacia la racionalidad económica: el 48,8% de los encuestados prefiere que la economía mejore, aunque ello implique que la Selección “no tenga éxito” en el Mundial.
En cambio, un 44,2% se aferra a la épica del deporte, deseando que Argentina se consagre nuevamente campeona del mundo, independientemente de la situación económica. Esta estrecha paridad sugiere que el “efecto distracción” tiene límites claros.
Finalmente, el informe de Giacobbe desafía la eficacia de las “cortinas de humo”. Al preguntar si durante el Mundial se olvidan de los problemas del país, la respuesta fue un contundente “no”. Solo un 14,5% admitió lograr un olvido total. La mayoría (46,9%) reconoció distraerse un poco, pero sin perder de vista la crisis, mientras que un 37,9% afirmó que jamás se olvida de la realidad nacional.
Así, aunque el Mundial pueda ofrecer una pausa mediática y un respiro momentáneo en el ánimo social, el informe sugiere que la sociedad argentina de 2026 resulta más pragmática que en décadas anteriores.