Conocido popularmente como “el Colo”, Santilli ha conseguido forjar una trayectoria que combina un pragmatismo notable, habilidades de negociación y un instinto particular para superar las internalidades de los partidos. Hijo del expresidente de River Plate, Hugo Santilli, se graduó como contador público en la Universidad de Buenos Aires, momento en el que dio sus primeros pasos en la política.
Su carrera comenzó en el Partido Justicialista de la Ciudad de Buenos Aires, un punto lejano del espacio que finalmente lo representaría durante más de una década. El cambio significativo ocurrió con la creación del PRO junto a Mauricio Macri, una coalición que lo catapultó como uno de sus principales referentes en la capital.
El hito de mayor relevancia en su carrera tuvo lugar en 2015, cuando Horacio Rodríguez Larreta fue electo jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Santilli lo acompañó como vicejefe de Gobierno, puesto que ocupó durante dos mandatos consecutivos y que le brindó proyección a nivel nacional dentro del partido.
En 2018, asumió el Ministerio de Seguridad de la Ciudad, tras los incidentes previos al Superclásico entre River y Boca por la final de la Copa Libertadores. Esta etapa consolidó su imagen de líder en la gestión de temas delicados para el gobierno de la Ciudad.
En 2021, dejó la vicejefatura para lanzar su candidatura como diputado nacional por la provincia de Buenos Aires bajo la boleta de Juntos por el Cambio. Superó en la interna a Facundo Manes y logró convertirse en el candidato más votado en un bastión tradicionalmente peronista, venciendo a Victoria Tolosa Paz.
Dos años después, intentó acceder a la gobernación bonaerense, pero no logró cristalizar sus aspiraciones, al perder la interna frente a Néstor Grindetti, el intendente de Lanús. Esta derrota fue un reflejo de la lucha interna entre las facciones de Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, los dos precandidatos presidenciales del PRO en ese momento.
Con la victoria de Javier Milei en 2023, Santilli se convirtió en uno de los primeros líderes del PRO en expresar su apoyo al partido libertario, votando a favor de diversas iniciativas clave. Esta alianza comenzó a redefinir su carrera política.
Su cercanía con Milei lo posicionó como un candidato atractivo para las elecciones legislativas de medio término de 2025 en la provincia de Buenos Aires, un distrito crucial para el oficialismo. Sin embargo, no encabezó la lista, puesto que fue asumido por José Luis Espert.
El contexto cambió drásticamente cuando Espert debió renunciar debido a su vinculación con una causa de narcotráfico. Así, Santilli se convirtió en el primer candidato a diputado de la alianza entre La Libertad Avanza y el PRO, en un contexto electoral complicado para el oficialismo.
Un mes antes, en las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre, Fuerza Patria había triunfado sobre La Libertad Avanza por casi catorce puntos. Las encuestas predecían una nueva derrota de los libertarios en octubre, esta vez liderada por Santilli.
Contrariamente a las proyecciones, el 26 de octubre de 2025, Santilli logró una victoria sorprendente, superando por menos de un punto a Jorge Taiana, candidato de Fuerza Patria, en una elección que definió también el resultado nacional. Este triunfo se atribuyó, en parte, a un incremento de siete puntos en la participación electoral en comparación con septiembre. La Libertad Avanza cosechó alrededor de 900 mil votos, mientras que el espacio peronista perdió cerca de 300 mil.
Aquella noche, Santilli expresó su agradecimiento a Milei, Karina Milei y Santiago Caputo, afirmando que la coalición oficialista había hecho historia en la provincia. Este resultado lo posicionó rápidamente como un potencial candidato a gobernador bonaerense para 2027.
Pocos días después, tras la reorganización del gabinete por parte de Milei, Santilli asumió como ministro del Interior, reemplazando a Lisandro Catalán, y se convirtió en uno de los principales vínculos del Gobierno con los gobernadores provinciales.
Desde esta nueva función, ha promovido acuerdos legislativos y cultivado relaciones con bloques aliados en el Congreso, consolidando su imagen como un líder negociador. Esta destreza resulta fundamental para su actual influencia en el esquema de poder del libertarismo.
Ahora, el nuevo Jefe de Gabinete enfrentará el desafío de coordinar en un año caracterizado por una agenda legislativa pendiente —incluyendo la reforma tributaria y la discusión sobre la eliminación de las PASO— y de mantener la gobernabilidad de cara a las próximas elecciones.