Las declaraciones de Milei se produjeron tras el reciente reclamo de Macri sobre la renuncia de Manuel Adorni, así como su afirmación de que dichos cambios eran “el próximo paso” hacia un Gobierno libertario. Esto ocurrió en un ambiente de especulaciones sobre un posible acercamiento entre ambos sectores políticos, justo después de que el PRO se adjudicara el nombramiento de Diego Santilli como jefe de Gabinete.
Durante una entrevista en Neura, Milei aseguró que el gobierno de Cambiemos “estafó a los argentinos”, haciendo especial hincapié en el reperfilamiento de la deuda en pesos. “Los Kirchner también estafaron a los argentinos, por ejemplo, al robarse sus ahorros. O mediante diversas medidas que confiscaron activos. O, por ejemplo, el propio gobierno de Mauricio Macri, que defaulteó la deuda en pesos, ¿o qué fue el reperfilamiento? Una palabra educada para decir default”, declaró.
Además, el mandatario criticó otras acciones de la administración anterior. “Incluso llamaron a un blanqueo. Recuerdo haberles advertido: ‘Si ustedes blanquean, tendrán problemas porque si Macri no es reelecto, los irán a buscar’. O el propio macrismo podría ir a buscarlos, ya que también implementó el impuesto a la renta financiera”, afirmó. Luego, subrayó que “volver a establecer las retenciones y el control de capitales también son hechos”.
Cuando se le consultó sobre su cambio de tono con respecto a Macri, Milei mantuvo su postura y defendió el uso del término “estafa”. “¿El reperfilamiento existió o no existió?”, respondió ante la observación de que su crítica no había sido tan severa anteriormente.
En un diálogo con una periodista, insistió: “Si le prestás plata a alguien y no te la devuelven, ¿cómo se llama?”. También expresó su desacuerdo con el impuesto a la renta financiera y cuestionó la intervención de la Jefatura de Gabinete en la política monetaria del Banco Central durante la gestión de Macri.
A pesar de la contundencia de sus críticas, Milei afirmó que está dispuesto a incorporar a quienes apoyen su proyecto político. “Todos los que quieran sostener y apoyar este cambio son bienvenidos, pero eso no implica negar la historia”, sostuvo.
Ante la consulta sobre si aún estaba presente la idea de “tabula rasa”, respondió: “Obviamente, para la gente de bien y que desea un país mejor, siempre hay tabula rasa. Pero no se puede negar la historia”.
Finalmente, el Presidente rechazó la idea de que sus declaraciones representen un cambio en su postura política y aseguró que se limitaba a describir hechos. “¿Estoy mintiendo?”, cuestionó.
Y concluyó: “Estoy describiendo la razón por la cual las calificaciones de Argentina no alcanzan el investment grade, a la luz de los números que tenemos. El problema de Argentina es su historia.”