Según lo informado por la gestión local, la intervención incluirá la restauración de la fachada de ladrillos del edificio ferroviario y la reutilización de sus estructuras metálicas originales, que se incorporarán como pérgolas en el diseño paisajístico. El proyecto propuesta una amplia gama de instalaciones: incluirá una extensa superficie de césped, nuevo arbolado, un área de juegos con pisos de caucho, una cancha polideportiva y un sector de calistenia dotado de postas aeróbicas. Además, se añadirá un espacio cultural semicubierto destinado a actividades artísticas y exposiciones de esculturas.
Más allá de los espacios recreativos, el plan contempla una renovación completa del entorno urbano en toda la manzana, introduciendo mejoras en iluminación, seguridad, accesibilidad y conectividad peatonal para facilitar el tránsito en la zona.
La historia del predio, situado entre las calles Matheu, Alberti, Constitución y la avenida Pavón, se encuentra íntimamente vinculada al desarrollo del transporte en la ciudad. Originalmente, sirvió para el tranvía Metropolitano, que formó parte de una red que, a comienzos del siglo XX, superaba los 250 kilómetros.
Con el cierre del sistema tranviario en 1963, el lugar tuvo múltiples usos, incluyendo terminal de trolebuses, depósitos de utilería televisiva y oficinas administrativas de Subterráneos de Buenos Aires. La obra, que busca fusionar este hito con las demandas actuales de los habitantes, tiene un plazo estimado de 14 meses y se espera que sea inaugurada en el segundo semestre de 2027.