El aprehendido, Nicolás Cichero, de 37 años, trabaja en la residencia conocida como David, ubicada en el barrio San Juan, con direcciones en Rivadavia 4015 y en Funes 1700. La Fiscalía N°7 solicitó su comparecencia tras la denuncia presentada por las autoridades del hogar, quienes entregaron las grabaciones y se ofrecieron a colaborar con información y testimonios, según se supo a través de información filtrada.
El caso se hizo público cuando la encargada del turno escuchó a una de las víctimas quejándose de dolores. Al acercarse, constató las lesiones y revisó el material de las cámaras de seguridad. Las imágenes incluidas en la investigación mostraron que la mujer presentaba escoriaciones en la zona facial, particularmente alrededor de la boca, las cuales fueron vinculadas al maltrato físico infligido por el enfermero.
Las grabaciones son determinantes para la Fiscalía, pues documentan cómo Cichero intentaba alimentar a dos pacientes, pero ante la negativa de una de ellas, la obligó a comer a la fuerza golpeándola con una cuchara en los labios. Cuando la mujer trató de protegerse con el brazo, Cichero la agredió y la transportó a su habitación en silla de ruedas.
El maltrato continuó fuera del comedor, donde las grabaciones revelan cómo el enfermero utiliza violencia para acostar a la interna, repitiéndole en varias ocasiones: “Por qué no te morís de una vez, hija de puta”. También se menciona que el agresor le grita “Morite” mientras la desviste y la acuesta.
Las imágenes de las agresiones causaron gran conmoción en la comunidad, dando lugar a un intento de justicia por parte de los ciudadanos. Se supo que un grupo se dirigió hasta el domicilio del acusado en la zona oeste para confrontarlo, encontrándose con su madre, quien indicó que no sabía nada de su hijo desde el martes. Así, los manifestantes confirmaron que Cichero no había estado en su hogar en días recientes.
Mientras tanto, efectivos de la Policía Científica realizaron una inspección en la residencia geriátrica, comenzando a recolectar evidencias y elementos que se añadirán a la causa. A su vez, varias dependencias evaluaron las condiciones de funcionamiento del lugar y su habilitación, procesos que requieren validación tanto municipal como provincial.
No se descarta que, en caso de hallar irregularidades más allá de este incidente específico, las autoridades consideren aplicar sanciones tales como inhabilitaciones o clausuras al establecimiento.