La resolución correspondiente será publicada en el Boletín Oficial. La concesión se desarrollará bajo un régimen de acceso abierto, con inversiones obligatorias y la posibilidad de acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para aquellos operadores que destinen al menos US$ 200 millones a la renovación de vías.
El ministro de Economía, Luis Caputo, señaló que el esquema busca modificar el funcionamiento de un sistema que, según el Gobierno, sufrió un deterioro sostenido durante décadas pese al aumento del gasto estatal. Como referencia, indicó que desde 1970 la producción agropecuaria se multiplicó por seis, mientras que el Belgrano Cargas transporta actualmente menos volumen que en aquel momento.
Desde el Ministerio de Economía sostienen que la situación estuvo vinculada con la falta de incentivos y de capacidad de gestión para sostener el sistema ferroviario de cargas. En ese marco, el nuevo modelo apunta a trasladar al sector privado la responsabilidad de aportar capital, administrar las concesiones y asumir los riesgos asociados a las inversiones, mientras el Estado conservará las tareas de regulación y fiscalización.
La privatización de Belgrano Cargas y Logística S.A. se instrumentará mediante la licitación anunciada. El Gobierno plantea que la incorporación de capital privado permita recuperar infraestructura que registró un deterioro significativo como consecuencia de la falta de mantenimiento e inversiones.
Al comienzo de la actual gestión, la empresa atravesaba una situación operativa y financiera compleja. Los informes técnicos detectaron pérdidas económicas, deterioro de la infraestructura, una elevada cantidad de descarrilamientos y un nivel importante de incumplimiento de los mantenimientos programados.
El régimen de acceso abierto permitirá que distintos operadores utilicen la infraestructura ferroviaria bajo condiciones objetivas y no discriminatorias. De esta manera, la administración de las vías quedará separada de la posibilidad de que diferentes empresas participen en el transporte de cargas.
El contrato también contempla Obras Obligatorias que deberán ejecutarse durante los primeros cinco años de la concesión. A ellas se podrán sumar obras optativas que sean comprometidas por los oferentes durante el proceso licitatorio.
El plazo de 50 años fue establecido con el objetivo de brindar previsibilidad para inversiones ferroviarias de gran escala. Entre las obras previstas se encuentran intervenciones destinadas a eliminar cuellos de botella, recuperar ramales y rehabilitar corredores considerados principales para el funcionamiento del sistema.
La licitación también contempla la posibilidad de que los concesionarios adquieran el material rodante correspondiente a cada una de las líneas. Los fondos obtenidos por la venta de locomotoras y vagones serán destinados a un fideicomiso y utilizados para financiar parcialmente las Obras Obligatorias.
Con el nuevo esquema, el Gobierno busca avanzar en la transformación del sistema ferroviario de cargas y en el programa de privatizaciones previsto en el marco de la Ley Bases. El objetivo planteado es reemplazar un modelo considerado deficitario por otro con mayor participación de capital privado, inversión y capacidad de gestión, con impacto sobre la logística vinculada con la producción y las exportaciones argentinas.