Los bonos soberanos en dólares, tanto los Bonares como los Globales, registran una baja promedio del 1,2% hasta las 11:40. En paralelo, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires retrocede 0,8% y se ubica en 2.910.000 puntos, su nivel más bajo desde el 20 de agosto.
La caída también se refleja en la valuación de las acciones argentinas en moneda estadounidense. Medido al tipo de cambio contado con liquidación, el panel de acciones líderes se ubica alrededor de los 1.800 puntos, el nivel más bajo desde marzo. En Wall Street, los ADR y las acciones de empresas argentinas operan mayoritariamente con pérdidas.
Entre los papeles que más retroceden aparece YPF, cuyo ADR cae 3% hasta los US$51,99. Vista Energy, por su parte, registra una baja de 1,8%, en una jornada marcada también por el retroceso de los precios internacionales del petróleo.
El comportamiento de los mercados argentinos se produce luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos informara una contracción mensual de casi 3% de la actividad económica en julio. A esto se suman la licitación del Tesoro prevista para el lunes, la agenda internacional del presidente Javier Milei y el tratamiento de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
En materia de deuda, el Tesoro mantiene una estrategia orientada a ofrecer instrumentos de corto plazo, con el objetivo de evitar un incremento del riesgo crediticio asociado a los bonos de mayor duración. Las expectativas apuntan a alcanzar un nivel de renovación de los vencimientos cercano al 100%, a tasas de mercado.
En el plano político y financiero, Milei finalizó su viaje a Nueva York con un discurso ante el Economic Club of New York, donde sostuvo que 2028 podría ser el mejor año de la historia argentina en caso de ser reelegido el próximo año. En tanto, el Senado aprobó con modificaciones el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, por lo que la iniciativa deberá regresar a la Cámara de Diputados.
En los mercados internacionales también predominan las bajas, aunque de manera moderada. Las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense, por su parte, se mantienen en niveles elevados, cercanos a los máximos registrados desde 2007.
El petróleo también opera a la baja, condicionado por las señales vinculadas con una posible salida diplomática al conflicto entre Estados Unidos e Irán. El Brent pierde US$1,08, equivalente a 1%, y se ubica en US$105,52 por barril para noviembre. El WTI retrocede US$1,68, un 1,8%, hasta los US$92,93.
A pesar de las bajas de la jornada, durante la semana el Brent acumula una suba de 1,5%, mientras que el WTI registra una caída de 7,4%. Además, la diferencia de precio entre ambas referencias alcanzó los US$12,83 por barril, el nivel más elevado desde mayo.
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán avanzan en Nueva York en busca de una salida gradual al conflicto. Entre las alternativas analizadas figura una eventual reapertura del Estrecho de Ormuz por parte de Teherán a cambio del levantamiento del bloqueo económico impuesto por Washington. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, sostuvo que corresponde a Estados Unidos decidir el final de la guerra.
La evolución del petróleo también está condicionada por la situación en Medio Oriente, donde los ataques de combatientes hutíes sobre Arabia Saudita generan preocupación por sus posibles consecuencias sobre el suministro de crudo. Al mismo tiempo, las señales diplomáticas contribuyen a moderar el impacto de las tensiones militares sobre las cotizaciones.
El jueves, ambas referencias habían alcanzado sus máximos semanales, con avances de hasta 5%. La evolución posterior estuvo marcada por las expectativas sobre una posible tregua y por los movimientos registrados en los mercados financieros internacionales.