Los datos surgen del “Index del Mercado Laboral”, elaborado por Bumeran, una plataforma de búsqueda de empleo y reclutamiento de personal. Según el relevamiento, la evolución refleja una moderación de las expectativas de quienes buscan trabajo frente al contexto económico. “Los indicadores del tercer trimestre reflejan un ajuste de las expectativas frente al contexto socioeconómico”, señaló la empresa.
Federico Barni, CEO de Bumeran.com.ar en Jobint, explicó que el incremento acumulado de las pretensiones salariales quedó 3,62 puntos porcentuales por debajo de la inflación. “Se observa que los talentos están moderando sus expectativas salariales para adaptarse a la nueva dinámica económica”, afirmó. Además, sostuvo que los postulantes priorizan actualmente la estabilidad laboral por encima de la posibilidad de sostener sus ingresos frente al aumento de precios.
La evolución mensual muestra que julio fue el único mes del trimestre en el que las remuneraciones pretendidas superaron la inflación, con un incremento del 2,55%. En agosto, la suba fue del 1,16%, mientras que en septiembre alcanzó el 1,02%. En ambos períodos, los aumentos quedaron por debajo del índice de precios.
Barni aclaró que el indicador mide cuánto pretenden cobrar las personas al postularse a un empleo y no los salarios que finalmente pagan las empresas. Según explicó, las dificultades para acceder a nuevas oportunidades laborales pueden llevar a los candidatos a reducir sus expectativas económicas para ampliar sus posibilidades de conseguir una posición.
En ese sentido, vinculó el comportamiento con el nivel de competencia en el mercado de trabajo. Durante el segundo trimestre de 2026, la tasa de desocupación se ubicó en el 7,9%. Para el directivo, en un contexto con mayores dificultades para acceder a un puesto, los postulantes tienden a priorizar la estabilidad laboral y adaptar sus pretensiones a las condiciones del mercado.
La moderación también se observa al comparar los datos de Bumeran con la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), el indicador de la Secretaría de Seguridad Social que mide los salarios del empleo formal registrado. En agosto, última medición disponible, el Ripte alcanzó los $1.982.518, con un incremento mensual del 1,9%.
Ese monto superó los $1.948.059 que los postulantes solicitaban en promedio durante agosto. Incluso la remuneración pretendida de septiembre, de $1.967.875, quedó por debajo del salario promedio registrado que se había informado para el mes anterior.
Las diferencias también aparecen al analizar las pretensiones según el nivel jerárquico. En septiembre, los puestos de jefe o supervisor registraron un promedio de $2.606.884 mensuales, lo que representó una caída del 2,43% frente a agosto. Para las posiciones sénior y semisénior, el monto solicitado fue de $2.016.028, con un aumento del 1,36%. En los cargos júnior, las expectativas llegaron a $1.473.762, un 3,23% más que el mes anterior.
La brecha entre las remuneraciones pretendidas por hombres y mujeres se redujo al 6,17%. Mientras ellos solicitaron un promedio de $2.001.287, ellas pidieron $1.885.011. La diferencia mostró una disminución frente a los máximos registrados en julio, cuando había alcanzado el 9,33%, y en agosto, con un 8,81%.
Al analizar esa disparidad, Barni señaló que las expectativas salariales también están condicionadas por factores culturales y experiencias laborales previas. “En los salarios pretendidos tiene particular incidencia el fenómeno de la autominusvaloración. Las mujeres reproducen la lógica del mercado y solicitan remuneraciones más moderadas, condicionadas por experiencias previas o por la creencia de que su trabajo vale menos. No solo cobran menos, sino que solicitan salarios menores”, explicó.
Por nivel jerárquico, la mayor diferencia entre las pretensiones de hombres y mujeres se registró en los puestos de jefe o supervisor, con una brecha del 11,96%. En el segmento júnior, en cambio, la distancia se redujo al 3,47%.
En cuanto a la demanda de personal, las búsquedas empresariales se concentraron principalmente en áreas operativas y comerciales. Ventas encabezó la cantidad de avisos publicados, con el 11,87% del total, seguida por Comercial, con el 10,87%, y Producción, con el 5%. Esas mismas áreas también reunieron la mayor cantidad de postulaciones.
Las perspectivas para el último trimestre del año no anticipan una recuperación significativa de las búsquedas laborales. Barni consideró que el cierre del año suele mostrar una menor actividad en los procesos de selección y los movimientos de empleo. Además, sostuvo que la combinación de desocupación y mayor competencia entre candidatos podría prolongar la moderación de las expectativas salariales durante los próximos meses.