Aunque los tres ayudan a sobrellevar las altas temperaturas, su funcionamiento es distinto. El aire acondicionado enfría el ambiente, mientras que los ventiladores mueven el aire y generan una sensación de frescura. Por eso, conviene considerar varios factores antes de decidir.
Si el objetivo es reducir la temperatura real de una habitación, el aire acondicionado es la alternativa más conveniente, ya que permite mantener un nivel determinado durante varias horas. La contracara es que suele consumir bastante más electricidad.
Según el Ente Nacional Regulador de la Electricidad, los ventiladores requieren mucha menos energía. En determinadas condiciones, además, pueden disminuir la sensación térmica entre 3 y 5 grados, aunque no enfríen el ambiente.
El ventilador de techo distribuye el aire en una superficie más amplia, una característica que lo hace adecuado para un living o un dormitorio donde duermen varias personas.
En cambio, el ventilador de pie permite orientar el flujo hacia un punto específico. Por eso, resulta práctico para refrescar a una persona mientras trabaja, descansa o realiza una actividad en un sector determinado.
La intensidad del calor y el consumo eléctrico también son aspectos importantes al momento de elegir. Cuando el ambiente no está demasiado caliente, los ventiladores pueden ofrecer comodidad con un gasto menor.
Entre los distintos tipos de ventilador, el de techo es más útil para mantener una circulación uniforme, mientras que el de pie sobresale por su movilidad y por la posibilidad de dirigir el aire.
También se puede combinar el aire acondicionado con un ventilador de techo. Según el Departamento de Energía de Estados Unidos, esta combinación permite subir unos 2 °C la temperatura programada del aire acondicionado y conservar el mismo nivel de comodidad.
Para aprovechar mejor estas opciones, es conveniente tener en cuenta algunos factores. Antes de comprar un aire acondicionado, el ENRE recomienda comprobar que su capacidad de refrigeración sea adecuada para el tamaño y la orientación de la habitación, así como para sus ventanas.