Alberto Fernández volvió a cuestionar las diferencias que mantuvo con Cristina Fernández de Kirchner durante su gobierno y sostuvo que, si hubiera seguido las posiciones de su exvicepresidenta sobre el Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía argentina podría haber atravesado una crisis de mayores dimensiones. “Hubiera estallado la economía y Argentina en mil pedazos”, afirmó.
En una entrevista con el podcast Sistema Joaco Santos, el expresidente repasó su gestión en la Casa Rosada y describió las tensiones que mantuvo con el kirchnerismo. Según relató, durante su mandato recibió críticas de dirigentes oficialistas que lo acusaban de no seguir las indicaciones de Cristina Kirchner.
Fernández reconoció el peso político de su compañera de fórmula, pero sostuvo que ambos tenían miradas diferentes sobre el rumbo del Gobierno. También cuestionó las presiones para que se subordinara a las decisiones de la entonces vicepresidenta. “El solo hecho de que te pidan que obedezcas a la vicepresidenta es que algo está mal”, señaló.
El expresidente recordó que Cristina Kirchner lo había elegido para encabezar la fórmula presidencial del Frente de Todos en mayo de 2019. Sin embargo, afirmó que las diferencias entre ambos se profundizaron durante la gestión, especialmente en torno a la negociación con el FMI.
Fernández defendió el acuerdo alcanzado con el organismo y sostuvo que no cumplir con los vencimientos habría expuesto al país a un escenario financiero crítico. Como ejemplo, mencionó un pago de US$ 19.000 millones y advirtió que un incumplimiento podría haber dejado a la Argentina en default y sin acceso al sistema financiero internacional.
El exmandatario también comparó su posición con la política que llevó adelante Néstor Kirchner, quien canceló la deuda con el FMI durante su presidencia. Según Fernández, el expresidente comprendía que el financiamiento del organismo condiciona el desarrollo de los Estados, pero consideró que el pago de las obligaciones era necesario para evitar una crisis.
En ese sentido, recordó que, cuando Néstor Kirchner canceló la deuda, se utilizaron US$ 9.800 millones de las reservas, que ascendían a US$ 28.000 millones. Fernández agregó que, al asumir su propia presidencia, el Banco Central tenía alrededor de US$ 11.000 millones y el país acumulaba una deuda de US$ 44.000 millones, según sus declaraciones.
Uno de los episodios más conflictivos de la interna oficialista fue la renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque de diputados del Frente de Todos, luego del entendimiento con el FMI. En una carta pública, el dirigente sostuvo que no compartía la estrategia ni los resultados de la negociación, que atribuyó al equipo económico y al grupo negociador que respondía directamente al presidente.
Las declaraciones de Alberto Fernández volvieron a poner en primer plano las diferencias políticas que atravesaron al oficialismo durante su gestión, en particular sobre la relación con el Fondo Monetario Internacional y el margen de decisión del entonces presidente frente al kirchnerismo.