El objetivo del esquema es facilitar a los bancos el acceso a fondos de mayor plazo para que puedan incrementar los montos destinados a préstamos para la compra o construcción de primera vivienda.
Formento cuestionó el impacto que podría tener la medida y señaló que todavía existen aspectos pendientes de definición para conocer cómo funcionará en la práctica. En particular, planteó dudas sobre los mecanismos concretos de implementación.
El programa contempla un total de $2 billones, equivalentes a unos US$1.300 millones. Si se toma como referencia un préstamo hipotecario promedio de US$100.000, el monto permitiría financiar alrededor de 13.000 operaciones.
A pesar de considerar acotado su impacto, el director del Banco Provincia valoró el principio general de la iniciativa. Señaló que contar con un sistema de fondos de largo plazo puede contribuir a que los bancos puedan compatibilizar los plazos de sus fuentes de financiamiento con los de los créditos hipotecarios, una herramienta que actualmente el mercado no ofrece de manera suficiente.
El Banco Provincia cuenta además con una línea propia de créditos hipotecarios convencionales a tasa fija, que no está vinculada al esquema UVA. En cuanto a la posibilidad de participar del nuevo programa oficial, Formento confirmó que la entidad prevé presentarse a las licitaciones del FGS y utilizar esos recursos para ofrecer préstamos hipotecarios.
El mecanismo diseñado por el Gobierno contempla que los $2 billones sean adjudicados mediante licitaciones de $200.000 millones cada una. La primera convocatoria está prevista para los próximos días.
Cada entidad financiera podrá acceder como máximo al 20% del monto correspondiente a cada licitación. Una vez constituido el depósito, tendrá un plazo de 90 días corridos para destinar los recursos a créditos hipotecarios, de acuerdo con las condiciones establecidas por el programa.
La organización de las licitaciones estará a cargo del Banco Central, que trabajará junto con el FGS y tendrá la función de controlar que los fondos sean destinados al financiamiento hipotecario dentro de los plazos previstos.