Esta situación se hizo evidente durante el choque copero frente a los chilenos, donde se pudo observar una parte del campo con un tono de verde diferente, especialmente en la franja contigua a los bancos de suplentes. Esta zona ha presentado problemas en el pasado debido a la caída del sol en el área de palcos, que no se distribuye uniformemente en la cancha. Durante el partido contra O’Higgins, varios sectores se veían cubiertos de arena y algunos pedazos de césped se levantaron, siendo Leandro Paredes quien tuvo que corregir la situación antes de un tiro de esquina.
El calendario de Boca sugiere que solo serán dos los partidos afectados por este posible cambio de localía. Esta noche, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena definirá su cruce de 16avos de final de la Sudamericana ante O’Higgins; el domingo también jugará como visitante frente a Newell’s en Rosario. Posteriormente, enfrentará otros dos encuentros que, teóricamente, estaban programados en la Bombonera pero podrían ser reubicados: contra Estudiantes (miércoles 5 de agosto), por la segunda fecha postergada del Clausura, y con Vélez (domingo 9 de agosto), por la cuarta.
Después de eso, Boca se medirá con Platense y Racing, en el torneo local, en Vicente López y Avellaneda, respectivamente. En caso de que avance esta noche a los octavos de final de la Sudamericana, habría un partido adicional en condición de local contra Recoleta de Paraguay entre el 11 y el 13 de agosto. Su regreso al estadio se daría a fines del próximo mes contra Lanús por el Clausura, permitiendo un tiempo considerable para trabajar en el césped.
¿Cuáles serían las opciones para una mudanza? En teoría, el estadio Único de La Plata (Diego Armando Maradona) debería estar listo para marzo como sede oficial de la selección nacional, según habían informado las autoridades de la AFA y la provincia. Sin embargo, continúan las tareas de remodelación en el campo y la infraestructura, lo que impide su utilización inmediata. Dos estadios a los que Boca ha recurrido en el pasado son el Presidente Perón (Cilindro de Racing) y el José Amalfitani (de Vélez Sarsfield).
Inicialmente, Racing no estaría dispuesto a ceder su estadio a Boca, según indicaron desde la institución de Avellaneda. Las circunstancias permiten que este club preste su local cuando sea necesario, dado que el sábado 1 de agosto tiene que recibir a Tigre y su siguiente partido de local contra Banfield será a mediados de agosto. En cuanto a Vélez, la situación es más compleja ya que es uno de los rivales a los que Boca deberá enfrentarse. Las directivas están en diálogo y, aunque se formalizó la transferencia del arquero Álvaro Montero, no hay certeza de un acuerdo.
Cabe recordar que la última ocasión en la que Boca actuó como local en otro estadio fue en el Nuevo Gasómetro, el 1 de febrero de 2024, ante Sarmiento de Junín en el certamen local. Sin embargo, no se han establecido contactos entre Boca y San Lorenzo para utilizar su estadio en el Bajo Flores, aunque la directiva azulgrana, que enfrenta dificultades financieras, podría considerar alquilar su cancha. Otro recinto que se perfila como opción es el Tomás Ducó de Huracán, que se encuentra a una distancia relativamente corta de Brandsen 805. Desde Boca ya se ha realizado un sondeo informal para consultar su disponibilidad.
Respecto a la capacidad, un dato esencial dado que Boca otorga lugares a sus socios y abonados al ser local en la Bombonera, se debe resaltar que el estadio de Racing es el más amplio, con aforo cercano a los 55.000 asientos. El Amalfitani de Vélez cuenta con casi 50.000 lugares, mientras que el Pedro Bidegain de San Lorenzo dispone de unos 48.000, aunque está reducido a aproximadamente 43.000 en la actualidad por razones de seguridad.
Este movimiento dependerá también de la aprobación de los organismos de seguridad de la Ciudad de Buenos Aires (en caso de optar por Vélez, San Lorenzo o Huracán) o de la provincia (si se elige Racing). Por ahora, no hay confirmación de que Boca juegue en otro estadio ante Estudiantes y Vélez, aunque sí se está investigando la situación debido al mal estado del césped, que no alcanzó el estándar deseado desde principios de junio. Se espera una definición en los próximos días.