El Dortmund ofrecerá camisetas firmadas y tarjetas de regalo para mercancía del equipo a quienes utilicen una aplicación diseñada para medir la frecuencia con la que desbloquean sus teléfonos en el estadio.
El club destacó que “cada vez más aficionados se molestan por las selfies, las transmisiones en directo y las redes sociales en las tribunas”, e informó que se podrá participar en modo voluntario a partir del próximo partido contra Eintracht Frankfurt, programado para este sábado.
Este modo aficionado registrará con qué frecuencia se desbloquea el teléfono durante el partido (sin contar el entretiempo) y otorgará puntos a los usuarios en función de su bajo uso del dispositivo. Cada vez que desbloqueen el celular, perderán puntos.
“Más de 81.000 personas en el estadio, cantando, animando y conteniendo la respiración juntas: ese momento es irreemplazable”, expresó el director general del club, Carsten Cramer.
Cabe señalar que la participación en este plan de recompensas y en el uso de la aplicación es completamente voluntaria, y no existe ninguna prohibición sobre el uso de teléfonos por parte de los aficionados.
El cambio de enfoque surge como parte de una tendencia en el fútbol alemán, en respuesta a la creciente influencia de las redes sociales y la grabación de contenido destinado a estos espacios, sobre todo por parte de influencers que utilizan equipos de cámara profesional.
Recientemente, el club de segunda división Hertha Berlín anunció que prohibirá la grabación de videos “realizados con fines comerciales y monetizados” en sus partidos, aunque permitirá que los aficionados registren imágenes para uso personal. Asimismo, Dynamo Dresden indicó en agosto que restringirá la filmación comercial, buscando asegurar la comodidad de los aficionados y proteger los acuerdos de derechos televisivos.
El entrenador del Dortmund, Niko Kovac, señaló que aunque se alienta a los aficionados a guardar sus teléfonos, los jugadores tienen la libertad de usarlos. Comentó que ya prohíbe el uso de celulares durante las comidas del equipo, pero no se opone a que sean utilizados en el vestuario o en el autobús.
“Los chicos son lo suficientemente adultos como para determinar qué necesitan para prepararse para el partido”, dijo Kovac, quien también reflexionó sobre la posibilidad de reducir el tiempo que todos dedicamos a los teléfonos: “Creo que todos podríamos pasar un poco menos de tiempo mirando nuestros teléfonos de vez en cuando. Si lo reducimos, todos podemos concentrarnos un poco más en otras cosas.