La reunión congregó a legisladores nacionales y referentes cercanos a Bullrich. Aunque desde su entorno la definieron como una actividad habitual de trabajo, la imagen del encuentro volvió a poner en evidencia la existencia de un sector con identidad política propia dentro del oficialismo.
Ese espacio reúne a alrededor de 15 diputados nacionales que llegaron a sus bancas vinculados con la campaña presidencial de la actual senadora, además de dirigentes con presencia en la provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires.
Por ahora, no existe una decisión de abandonar el bloque ni de romper con el Gobierno. Sin embargo, entre los dirigentes cercanos a Bullrich plantean la necesidad de modificar la dinámica de conducción y cuestionan la concentración de las decisiones en un grupo reducido de funcionarios.
Uno de los principales reclamos apunta a la falta de consultas previas a los legisladores sobre medidas que luego deben defender en el Congreso. En ese sector consideran que el funcionamiento verticalista de la gestión dificulta la participación política de quienes integran el espacio y tienen representación parlamentaria.
Las diferencias también se hicieron visibles en torno a distintas medidas económicas. En las últimas semanas, Bullrich volvió a expresar posiciones propias sobre cuestiones que generan discusiones dentro del oficialismo. Uno de los casos recientes estuvo relacionado con la situación de las pequeñas y medianas empresas, cuando, después de los anuncios de alivio realizados por el ministro de Economía, Luis Caputo, la senadora recordó que venía reclamando respuestas para ese sector.
En el Gobierno interpretaron esa intervención como un intento de destacar sus propios planteos y marcar las demoras en la respuesta oficial. La posterior difusión de la fotografía junto a su equipo alimentó las versiones sobre una estrategia de diferenciación política dentro de La Libertad Avanza.
El malestar en la Casa Rosada ya no estaría limitado a las diferencias con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. También hay funcionarios que consideran necesario que el Presidente establezca pautas más claras frente a las declaraciones públicas de la senadora.
Durante la última reunión de Gabinete, Milei pidió evitar los conflictos internos que consideró innecesarios. Dentro del oficialismo, algunos dirigentes vincularon ese mensaje con los recientes cruces y las diferencias que quedaron expuestas en las últimas semanas.
Sin embargo, desde el entorno de Bullrich descartan que el mandatario le haya realizado un cuestionamiento directo. También recuerdan que, durante un encuentro en la quinta presidencial de Olivos, la senadora le había anticipado que mantendría su modalidad de intervención política.
El escenario también genera preocupación por sus posibles consecuencias en el Congreso. Bullrich conduce el bloque de La Libertad Avanza en el Senado y conserva vínculos con diputados que responden políticamente a su espacio. Un eventual agravamiento de las diferencias podría dificultar la coordinación entre el Poder Ejecutivo y sus representantes parlamentarios.
Por el momento, no hay definiciones sobre un cambio en la conducción del bloque ni señales concretas de una ruptura. Desde el sector de la senadora sostienen que abandonar el oficialismo sería perjudicial para ambas partes y que el objetivo es discutir el funcionamiento interno sin comprometer la continuidad del proyecto político.