En su intervención en el 43° Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), enfatizó que el propósito es que los ciudadanos puedan realizar transacciones en ambas monedas, dejando la decisión en manos de los argentinos.
“Vamos a permitir la libre circulación de pesos y dólares y la gente elegirá”, subrayó el funcionario al delinear la estrategia de la administración de Javier Milei. Además, destacó que “el Presidente siempre habló de competencia de monedas y hacia eso estamos yendo”, y describió el avance hacia “un sistema bimonetario, a la uruguaya”.
Caputo explicó que ya se ha iniciado el proceso bimonetario con la autorización de operaciones en diferentes monedas. “Estamos permitiendo que se transe en diferentes monedas, pero la gente elegirá la moneda”, afirmó.
El funcionario insistió en que esto forma parte de una transformación estructural de la economía, confiando en que la estabilidad fiscal y monetaria facilitará una coexistencia armoniosa entre el peso y el dólar sin la necesidad de intervenciones obligatorias.
Además, Caputo anticipó que la inflación continuará disminuyendo y aseguró que los compromisos de deuda están garantizados durante todo el mandato de Milei.
En cuanto a inflación, actividad económica y proyecciones futuras, el ministro dedicó una parte significativa de su exposición a defender los resultados de su programa. Comentó que la economía ha registrado “24 meses consecutivos de alza” en la tendencia cíclica y predijo que la recuperación “será progresivamente mayor en el tiempo”.
Respecto a los precios, aseguró que la desaceleración continúa después de las turbulencias del año pasado: “En abril se retomó el sendero descendente; mayo, esperemos que esté debajo de abril”, indicó, señalando que las estimaciones del mercado se sitúan “entre 2% y 2,5%”.
El ministro atribuyó el aumento inflacionario previo a un “shock interno muy fuerte” durante un año electoral que, según comentó, también afectó el riesgo país y la actividad económica. “En estos meses hemos estado purgando ese shock”, expresó.
No obstante, subrayó que el Gobierno es optimista respecto a la evolución de los precios. “Estamos muy confiados de que, mientras sigamos manteniendo el equilibrio fiscal y esta prudencia monetaria, es una cuestión de tiempo hasta que la Argentina converja con la inflación internacional”, afirmó.
Caputo también proyectó un crecimiento sostenido en los próximos años, manifestando: “Espero que los próximos 18 meses sean claramente mejores” y anticipó un “2027 totalmente atípico de lo que es un año clásico electoral argentino, creciendo fuertemente, con inflación a la baja, sin ese revuelo político que tradicionalmente hay en la Argentina”.
En el marco del congreso, el titular del Palacio de Hacienda relacionó el crecimiento económico con una mayor formalización de la actividad y la necesidad de profundizar la reducción de la carga tributaria.
En este sentido, adelantó que el Gobierno presentará una versión actualizada del proyecto de inocencia fiscal tras mantener reuniones con representantes del sector contable, quienes expresaron sus preocupaciones. “Va a ayudar a un mayor crecimiento”, destacó.
La lógica oficial sostiene que una economía con mayor actividad formal incrementa la recaudación sin necesidad de elevar impuestos. “Mayor crecimiento, mayor formalidad, manteniendo el gasto controlado; eso aumenta el superávit y eso nos va a permitir seguir bajando impuestos”, afirmó.
Caputo enfatizó que la reducción de la presión tributaria debe extenderse a otros niveles del Estado. “Hemos venido a bajar impuestos, regulaciones y a mejorar la logística”, sostuvo. Posteriormente, hizo referencia a las provincias y municipios, resaltando que “el tema de Ingresos Brutos está arriba de la mesa”.
Afirmó también que ha notado una mayor disposición en el ámbito político para discutir cambios en este sentido. “Cada vez veo más recepción por parte de los gobernadores que entienden que este modelo vino para quedarse”.