Por primera vez, la contienda entre las dos facciones de La Libertad Avanza (LLA), que han coexistido durante dos años y medio, ha puesto en evidencia a dos de sus miembros más prominentes. Aunque las tensiones y luchas soterradas por el control han sido evidentes en los últimos meses, pocos anticipaban un enfrentamiento tan significativo. Por un lado, se encuentra el asesor presidencial y sus colaboradores de Las Fuerzas del Cielo, un grupo que utiliza las redes sociales como su principal herramienta política. Por otro lado, Menem, presidente de la Cámara de Diputados y persona de confianza de Karina Milei para el manejo del partido oficialista.
Caputo y su equipo comunicaron que habían estado vigilando la actividad de dos cuentas en la plataforma “X”. Afirmaron que sospechaban que eran operadas por Menem, vicepresidente de LLA y crítico interno del asesor de Milei. Las cuentas en cuestión eran Praetor del León y PeriodistaRufus. Un aviso en el móvil notificó a uno de los allegados a Caputo sobre un nuevo contenido del usuario PeriodistaRufus, que atacaba directamente a Caputo y a su mano derecha, Manuel Vidal. Al acceder al enlace, se redirigía a la cuenta de Instagram de Martín Menem. Se difundieron capturas de pantalla y un video como evidencia de este traspié técnico, un mensaje claro para Milei.
Convencidos de que Menem se habría autoinculpado —el diputado ha negado cualquier vínculo con el usuario anónimo PeriodistaRufus, argumentando que se trató de un “error involuntario” de su community manager—, el sector de Caputo mobilizó su maquinaria en “X” para demostrar a sus rivales internos, además de al Presidente, que todavía tienen influencia. En efecto, intentaron visibilizar a los Menem ante la mirada de Milei. Los descendientes políticos del expresidente Carlos Menem han sido acusados de operar una agenda paralela a la oficial con el objetivo de aumentar su poder y aspirar a un proyecto propio. Para los seguidores de Caputo, la lealtad hacia el Presidente y la identidad de LLA ante su base electoral son temas cruciales.
La rebelión digital de los “celestiales” el sábado pasado tuvo como objetivos proteger a Caputo de posibles ataques internos y mostrar el descontento del sector más radical del libertarismo. Ni Caputo ni sus principales colaboradores consideran abandonar sus posiciones en el Gobierno. En otras palabras: critican haber sido excluidos de las decisiones, pero se resisten a dejar sus cargos en la SIDE, en las empresas estatales, en la Procuración del Tesoro o en la Secretaría Legal y Técnica. “No vamos a sacar los pies del plato”, afirman.