A pesar del fuerte ritmo de los últimos días, todavía quedan unas 80.000 hectáreas por trillar y existe preocupación por las condiciones en las que se podrán levantar esos lotes. Ante el riesgo de nuevas lluvias, algunos productores están asumiendo los costos de secado para poder cosechar el grano aun cuando presenta niveles elevados de humedad.
Otro de los factores que dificulta las tareas es el crecimiento de las malezas, que alcanzó un desarrollo importante en distintas zonas del sur de Santa Fe y complica el trabajo de las cosechadoras. A esto se suma la necesidad de avanzar rápidamente ante la posibilidad de que nuevas precipitaciones vuelvan a interrumpir las labores.
La situación también generó episodios de vuelco de plantas, principalmente en sectores del oeste. En la zona de Germania se registraron fuertes ráfagas de viento que provocaron daños en los cultivos.
En el centro-sur de Santa Fe quedan pocos lotes por cosechar y el rendimiento promedio ronda los 101 quintales por hectárea. En el sur de la provincia, donde el avance también alcanza el 73%, los rindes se ubican entre 70 quintales por hectárea en Bigand y 75 quintales en Fuentes.
En el noreste de la provincia de Buenos Aires, las labores ya finalizaron con una productividad media de 90 quintales por hectárea. En el noroeste bonaerense, en cambio, todavía resta cosechar cerca del 60% de la superficie. En el sudeste de Córdoba, el avance llega al 68%, con rindes promedio de 90 quintales por hectárea.
En paralelo, las condiciones meteorológicas también modificaron el ritmo de desarrollo del trigo. Con algo más de una cuarta parte de la superficie sembrada todavía pendiente de cosecha, se registran avances en los procesos de crecimiento en distintas zonas.
Las temperaturas superiores a las habituales para esta época aceleraron el desarrollo del cereal y, en algunos sectores, el trigo presenta un adelanto de entre siete y diez días. Por el momento, ese adelanto en el ciclo del cultivo no representa una amenaza para el potencial de rendimiento.
El comportamiento del clima durante agosto será determinante para que los cultivos puedan compensar posibles diferencias en la producción de macollos, que en algunos lotes se encuentra levemente por debajo de los niveles observados en otros años.
La continuidad de temperaturas elevadas y jornadas con nubosidad podría generar además problemas sanitarios en los lotes que presentan un mayor desarrollo vegetativo.