El correo contenía un pasaje inquietante: “Soy un militante de ultraderecha y he plantado explosivos dentro del campus de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Dentro de muy poco los explosivos detonarán y cuando esto ocurra yo iré a la escena armado, listo para disparar a todos los que intenten huir de la catástrofe y también atropellarlos con mi coche. Esto con el objetivo de matar a la mayor cantidad de gente posible y que nadie sobreviva”.
En el mensaje, el remitente también dijo: “Esto lo haré en nombre de mi grupo, nuestro grupo detesta las universidades y los universitarios por ser lacras zurdas y feministas. Por eso los exterminaremos y los haremos pagar con sangre”.
El correo llegó a las 15:16 a varias facultades desde una cuenta que llevaba el nombre de usuario “ASMODEUS”. Al final del mensaje, se hicieron referencias a un culto británico llamado Orden de los Nueve Ángulos y a una filial estadounidense conocida como Tempel Ov Blood, concluyendo con consignas de ideología neonazi: “LARGA VIDA A SWAT, TEETH Y TODOS MIS CAMARADAS!!!! 1488!! SIEG HEIL!!!”.
Ante esta alarmante situación, el personal de la universidad activó el protocolo de emergencia, procediendo a desalojar a todos los estudiantes, docentes y empleados no-docentes del complejo educativo situado en la intersección de las calles Funes y Roca. Las personas evacuadas se trasladaron a las veredas, calles cercanas y cafeterías mientras se realizaba el operativo de seguridad.
En un comunicado, la Universidad Nacional de Mar del Plata informó que, debido a la amenaza recibida por correo electrónico, se evacuó preventivamente el Complejo Universitario. Las facultades de Humanidades, Ciencias Exactas y Trabajo Social suspendieron las clases durante el resto de la jornada del martes, y la Facultad de Ciencias Económicas también interrumpió sus actividades de manera temporal a la espera de las revisiones pertinentes.
Después de una exhaustiva revisión del complejo, la Unmdp comunicó que no se encontró ningún elemento que representara un riesgo para la comunidad universitaria, y anunció el regreso a las clases. “Informamos que, tras concluir las tareas de inspección y control realizadas por la Dirección de Explosivos, no se detectó ningún elemento que representara riesgo para la comunidad universitaria. Por tal motivo, el miércoles 3 de junio se retomarán las actividades habituales en el Complejo Universitario. Agradecemos la colaboración y el compromiso de toda la comunidad”, confirmaron las autoridades después de los hechos.