Sin embargo, no es solo la cantidad de carreras lo que define a este fotógrafo sobresaliente, sino la calidad de su trabajo. Sutton, cuyo estudio, Sutton Images, fue un referente importante en la fotografía automovilística durante años, fue casi pionero en el ámbito digital con el lanzamiento de su sitio web en 1996. Hoy en día, su trabajo forma parte de Getty Images, la agencia de fotografía más reconocida a nivel mundial. A pesar de su trayectoria como legendario sexagenario, Mark continúa haciéndose cargo de su pesada cámara cada mañana, dispuesto a enfrentarse a los desafíos de cada circuito, ya que combina la pasión por su trabajo con su amor por la Fórmula 1, un deporte que lo ha fascinado desde que era niño. Esta combinación de pasión y dedicación se traduce en un entusiasmo renovado, incluso cuando otros fotógrafos de su edad contemplan la opción del retiro o actividades menos exigentes.
Con más de cuatro décadas de involucramiento en la Fórmula 1, de las cuales los últimos 34 han sido de cobertura continua, Sutton ha sido testigo de una amplia gama de eventos, algunos trágicos y otros memorables, como la muerte de Ayrton Senna. Recuerda este acontecimiento con particular nostalgia, indicando que “el recuerdo más asombroso para mí fue cuando todos los tifosi aplaudieron. Y eso siempre estará en mi mente: que ellos apreciaron lo que hizo para el deporte”. También ha presenciado la trágica desaparición del casi olvidado piloto Roland Ratzenberger y tuvo el privilegio de fotografiar los últimos grandes premios celebrados en Argentina, además de captar momentos con celebridades como Lionel Messi y Kim Kardashian. Las finales de campeonato, con toda la emoción que conllevan, están también en su lista de experiencias. Una anécdota interesante surge al preguntarle sobre una de las temporadas más emocionantes: el enfrentamiento entre Lewis Hamilton y Max Verstappen en 2021. Aunque estuvo presente, lo estuvo a medias.
“Estaba en un helicóptero, créase o no. Todo el tiempo de la carrera, porque estaba trabajando para el gobierno de Abu Dhabi. Entonces no supe qué estaba pasando hasta que aterricé”, recuerda. Lo que sucedió fue que Hamilton parecía tener el campeonato asegurado, pero a pocas vueltas del final apareció el auto de seguridad. Mercedes falló en cambiarle los neumáticos en el momento correcto, permitiendo que Verstappen lo superara en el último giro y así se coronara campeón por primera vez. Esta situación se escapó del radar del fotógrafo estelar, quien, sorprendido, afirma: “No sabía y tuve que preguntar. La gente me miraba y me decía ‘¿de qué estás hablando? ¿No viste lo que pasó?’. Era el único que no sabía, sí”, dice hoy con una sonrisa en el rostro.
A pesar de no ser una figura de renombre en el circuito de celebridades, Sutton comparte que ha tenido la oportunidad de interactuar con varias personalidades del espectáculo y del deporte. En las carreras, Getty Images suele contar con unos 15 fotógrafos, llegando hasta 30 en ocasiones, muchos de los cuales no capturan imágenes de los coches, ya que se concentran en el paddock, atendiendo a figuras famosas. En cambio, Mark se dedica a captar la acción en el circuito, pero no se pierde la oportunidad de cruzarse con los famosos. Recientemente tuvo el placer de conocer a Messi en el Gran Premio de Miami, donde Adidas llevó al futbolista al box de Mercedes y también compartió con él un momento especial. Además, ha logrado realizar divertidas sesiones fotográficas, como cuando hizo correr en autos de Lego al exfondista y campeón olímpico sir Mo Farah. De igual modo, se divirtió tomando imágenes de Kim Kardashian en Mónaco y disfrutó de las ocurrencias de Jack Black durante el fin de semana en Japón, donde el aclamado comediante descontracturó la atmósfera mientras Sutton tomaba fotografías de los preparativos de Ferrari y Mercedes para la carrera.
Entre los pilotos, Sutton también tiene palabras de reconocimiento para Franco Colapinto, quien lo divierte por su personalidad. “Es un personaje muy agradable en la Fórmula 1”, sentencia, y expresa su confianza en que podrá brillar aún más en 2026. También señala que ha notado un cambio positivo en su demeanor: “Está más relajado ahora que cuando empezó. Estaba tan nervioso… Tiene una gran personalidad. Él y Pierre Gasly, su compañero en Alpine, se complementan bien, y eso no siempre ocurre con todos los compañeros de equipo. Es genial verlos avanzar. Definitivamente Franco ha cambiado este año; tiene más carácter y más confianza. Se nota hasta en su conducción. Puede cometer errores raros, como el de Hungría, pero todo el mundo los comete. Como Max en el mismo lugar”, destaca al referirse al joven piloto oriundo de Pilar, a quien le admira “su pasión”. También menciona a Kimi Antonelli, resaltando las diferencias culturales entre Italia y otros países europeos.
Inglés de origen, Sutton también guarda un vínculo especial con Argentina, ya que trabajó para una revista de automovilismo en la década de 1990 y cubrió los cuatro grandes premios celebrados en el autódromo Gálvez entre 1995 y 1998. La pregunta que surge inevitablemente es si alguna vez se volverán a realizar carreras en el país. “Espero que sí, un día. Sería genial. Buenos Aires es una ciudad hermosa, me encantó. Disfruté muchísimo de la carne. Y el vino, hermoso, el Malbec. Soy fanático del vino tinto, así como de los bifes. Sería espectacular que la Fórmula 1 volviera ahí, porque extrañamos Argentina”, comparte Mark, con su encantador acento británico. Tiene razones para ser optimista: “Volvimos a México después de tantos años. Obviamente, por Sergio ‘Checo’ Pérez y la pasión de la gente mexicana. Y puedo ver lo mismo en Argentina; hay mucha gente de Argentina que viene a las carreras. Hubo muchos argentinos en Bélgica. Impresionante”.
Sutton cuenta con fotografías emblemáticas en su repertorio, y él mismo ha ido construyendo el archivo de la Fórmula 1, en el cual se destacan algunas de sus obras más memorables, como la famosa captura del “Finlandés Volador”: Mika Häkkinen saltando con su McLaren sobre el asfalto de Adelaida en 1993, semejando un auto de rally a tal punto que el propio piloto no lo creyó hasta que vio impresa la imagen, la cual firmó. Otra imagen destacada es la de “Hoja de Arce”, donde captura a Hamilton sosteniendo el trofeo del Gran Premio de Canadá, en una posición que brillaba bajo la luz del sol, dándole un aspecto casi de luminaria artificial. Y no faltan las instantáneas divertidas, como la de “Panzazo”, donde Daniel Ricciardo se lanza a una pileta para celebrar una victoria en Mónaco, capturado en una toma perfectamente alineada, haciéndolo parecer una embarcación surcando aguas de tormenta.
Su trabajo es una mezcla de talento y aprendizaje. “Muchos fotógrafos que están aquí, y de otros deportes, son autodidactas. Tienen conocimientos básicos y aprenden sobre la marcha, como si asistieran a una escuela o universidad: entienden la sabiduría de la luz, la velocidad del obturador, la exposición. Es cuestión de experimentar un poco. Eso es todo”. Debe reconocer que su propio aprendizaje también ha sido a través de esa experiencia: “Honestamente, todavía estoy aprendiendo, incluso después de 40 años. Aún estoy experimentando”, confiesa.
Su camino comenzó cuando a los 18 años cubrió una carrera por primera vez, en Oulton Park en 1983, en el marco de la Fórmula Ford local. En esta competencia, tuvo lugar un emocionante enfrentamiento entre Ayrton Senna y Martin Brundle, que serían adversarios en la Fórmula 1. La reñida contienda se desarrolló a lo largo de aquel año, pero ese capítulo en Cheshire, cerca de Manchester, resultó ser intrigante. En ese entonces, Mark colaboraba con su hermano mayor, ayudándole en el revelado de imágenes –la digitalización era un concepto aún lejano–, y aquel día había tomado por primera vez la responsabilidad de una cámara. “Mi hermano me dijo: ‘Voy a hacer la primera curva; vos andá al fondo’. Y yo no sabía dónde iba ni qué estaba haciendo… Pero estuve ahí, en ese particular viraje donde llegaron los dos a la par, con Senna por dentro. Él aterrizó sobre el auto de Brundle, pasando muy, muy cerca de su casco. También tengo la imagen de los dos caminando junto a los coches. Aún hoy en día uso ambas fotos, en blanco y negro”, rememora Sutton, cuya familia ya seguía la carrera del brasileño.
Hubo un momento en que debía cubrir una carrera y su hermano no podía asistir a la primera práctica de Senna con un auto de Fórmula 1. Así que le pidió a Mark que lo hiciera como asistente. Mark no podía dejar pasar esa oportunidad. “Ensayó en un Toleman en Silverstone. En ese momento eso no significaba nada; ahora significa mucho para mí y para el deporte. Yo nunca había tomado una foto de un auto de Fórmula 1, era la primera vez. Fui solo y en realidad no sabía ni lo que estaba haciendo. Pero observé revistas, vi las fotos de mi hermano y aprendí de mucha gente”, recuerda el hoy célebre fotógrafo. Senna fue un ícono para él, aunque su ídolo de adolescencia en realidad fue otro brasileño: Emerson Fittipaldi.
En esos años, Mark asistía a la Fórmula 1 como un espectador más, anhelando “estar del otro lado de la reja”. Era algo que parecía destinado a suceder, su padre también era un apasionado de las carreras y la fotografía, llevándolo a los autódromos desde pequeño. Existe una conmovedora captura de Mark a los dos años, mostrando una expresión de asombro ante una rueda del Honda RA273 de John Surtees, tomada durante el Gran Premio de Gran Bretaña en 1967. Ya había sido infectado por el virus del automovilismo.
“Diría a cualquier persona que quiera ser fotógrafo en motociclismo o Fórmula 1 que debe tener una gran pasión, amar el deporte. Cualquier deporte, realmente; da igual cuál sea. Hay que amar lo que se hace. No debe ser solo un trabajo. Y yo adoro mi trabajo, me encanta mi deporte. Roba mucho tiempo a la familia, pero mi hijo, James Sutton, también está en esto, filmando en Fórmula 2. Sigue el mismo camino y estoy muy orgulloso de él”, reflexiona, con la autoridad que le da su prestigiosa trayectoria.
“Sí, es una carrera increíble. Soy muy privilegiado. He tenido una larga carrera, y aún así, tengo una pasión enorme”, subraya con entusiasmo. A pesar de que en algún momento pueda ser necesario “apagar mis cámaras y disfrutar una vida fuera de ella” en el futuro, en este instante siente que aún disfruta plenamente su presente en la Fórmula 1. Mark Sutton sigue aprendiendo; la esperanza permanece viva de que su mejor foto esté por venir, lo cual en su caso significa algo realmente significativo.