En ese contexto, desde el sector industrial advirtieron que una eventual continuidad del actual esquema económico después de 2027 podría profundizar las dificultades en distintas ramas manufactureras, entre ellas la producción de electrodomésticos, la industria automotriz, el sector textil y la actividad metalmecánica.
Uno de los casos mencionados corresponde a Visuar, empresa que fabrica electrodomésticos para Samsung en la Argentina. Según explicó uno de sus directivos, la producción de la compañía se redujo un 60% en los últimos meses y actualmente trabaja en torno al 40% del nivel que registraba hace un año y medio. La caída del consumo y el avance de los productos importados aparecen entre los principales factores señalados.
Desde el sector también cuestionaron la estrategia de reducir los precios mediante el ingreso de productos del exterior y plantearon que una alternativa para mejorar la competitividad de la producción nacional sería disminuir la carga impositiva que afrontan las empresas.
A las dificultades vinculadas con la demanda se suma el incremento de los costos productivos. En el caso de Visuar, se señaló que la factura de energía eléctrica llegó a duplicarse entre junio y julio. El aumento de los costos energéticos es presentado como uno de los factores que condicionan la actividad industrial y la capacidad de competir con productos fabricados en otros países.
Otro de los reclamos apunta a la ausencia de una política industrial definida. Empresarios del sector plantearon que actualmente no existe un esquema específico que contemple las necesidades de la producción manufacturera y cuestionaron algunas posiciones dentro de la Unión Industrial Argentina (UIA), consideradas demasiado conciliadoras frente a las decisiones del Gobierno.
También hubo cuestionamientos al impacto de la reforma laboral sobre las empresas. Desde el sector industrial sostienen que el principal problema pasa por la necesidad de recomponer los salarios y recuperar el consumo interno, considerado un factor central para sostener los niveles de producción.
En paralelo, durante el acto central por el Día de la Industria, el presidente de la UIA, Martín Rappallini, sostuvo que la evolución de la economía no debería evaluarse únicamente a partir de la inflación y reclamó prestar mayor atención al nivel de actividad.
El dirigente industrial señaló que existen sectores que atraviesan situaciones críticas y empresas que trabajan por debajo de su capacidad. También advirtió sobre las consecuencias de la menor producción en variables como el empleo, el consumo, la inversión y la recaudación.
Rappallini destacó que la estabilización económica es necesaria, pero planteó que la evolución de los precios no alcanza para reflejar por completo la situación productiva y reclamó incorporar el nivel de actividad al análisis económico. El acto se realizó sin la presencia de funcionarios del Gobierno nacional.
Por su parte, el vicepresidente de la UIA, Guillermo Moretti, cuestionó al ministro de Economía, Luis Caputo, y criticó el rumbo de las políticas implementadas. El dirigente sostuvo que las medidas adoptadas configuran un proceso de desindustrialización y vinculó las dificultades del sector con los cambios y recortes en áreas relacionadas con la formación técnica, las universidades, la ciencia y la tecnología.
En ese marco, mencionó específicamente el impacto que, según su visión, tienen las políticas sobre las escuelas técnicas, las universidades y organismos como el CONICET y el INTI, a los que consideró relevantes para el desarrollo de la actividad industrial.