Quintero formó parte del equipo de la Selección Colombia que participó en el Mundial de 2014, enfrentándose a varios jugadores del Atlético Nacional, campeón de la Copa Libertadores 2016. Esta aparición se dio en un momento que marcó un final previsible en su paso por River, ya que, tras la llegada de Eduardo Coudet como entrenador, el mediocampista vio reducido su protagonismo en el equipo. Las diferencias futbolísticas entre él y el técnico aceleraron su salida.
El propio jugador había reconocido su situación tras regresar del Mundial 2026, afirmando: “Con el entrenador no hablo desde que me fui. Seguramente no soy prioridad para él”. Un día después de sus declaraciones, River confirmó la rescisión anticipada de su vínculo, poniendo así fin al tercer ciclo de Quintero en Núñez.
Durante el homenaje en Medellín, se dio una situación particular cuando Colombia obtuvo un tiro libre cerca del área y tanto Quintero como Giovanni Hernández querían ejecutarlo. En vez de discutir, los jugadores decidieron resolver quién lo ejecutaría con un juego de “piedra, papel o tijera”, resultando en una victoria para Quintero, quien se quedó con la responsabilidad del remate.
A pesar del ambiente distendido del encuentro, Quintero fue cuestionado sobre su futuro, dejando en el aire la incertidumbre sobre su próximo destino, con el pase en su poder. Su rápida reaparición en el fútbol colombiano también generó críticas entre algunos aficionados de River en redes sociales, dado que ocurrió solo dos días después de su desvinculación del club.
Con esta situación, Quintero concluyó una etapa más con la camiseta del “Millonario”, un club en el que su nombre quedará asociado a su memorable participación en la final de la Copa Libertadores 2018 contra Boca Juniors en Madrid. Así, a solo 48 horas de despedirse de River, el mediocampista volvió a calzarse los botines en Medellín mientras comienza a definir el rumbo de su carrera.