Ante este escenario, las automotrices avanzan con diferentes estrategias para adaptar sus estructuras a un mercado más reducido. Entre ellas, Ford y General Motors implementaron cambios en sus plantas y en sus esquemas productivos, aunque con características diferentes.
Ford anunció que desde octubre reducirá un 17% la producción diaria de la pick up Ranger en su planta de General Pacheco. El volumen pasará de 380 a 315 unidades por jornada.
La decisión responde a la evolución de los mercados argentino y brasileño. En Argentina, la compañía revisó su proyección anual de ventas, que pasó de unas 580.000 unidades a un rango de entre 530.000 y 550.000 vehículos. Al mismo tiempo, la participación de las pick ups medianas, segmento en el que se encuentra la Ranger, disminuyó del 20% a aproximadamente el 16%.
En Brasil, en tanto, la marca registró durante julio una participación de entre 24% y 25%, aunque el volumen de ventas de pick ups se ubicó por debajo de las expectativas iniciales.
General Motors, por su parte, comenzó a realizar ajustes en su operación hace más de un año y medio. A fines de 2024 adelantó el período de vacaciones en su planta de Santa Fe y posteriormente implementó suspensiones intermitentes de la producción.
La fábrica produce la SUV Tracker, tanto para el mercado local como para su exportación, y durante el período de menor actividad llegó a trabajar con interrupciones periódicas. La producción de la filial argentina habría pasado de unas 40.000 unidades en 2024 a cerca de 20.000 posteriormente, con aproximadamente el 70% destinado a Brasil.
Ahora, la compañía anunció que desde el 19 de agosto retomará una producción continua y dejará atrás el esquema de suspensiones laborales previsto para el resto del año. El objetivo es mantener un volumen estable que permita cumplir con los compromisos de exportación.
En paralelo, la filial acordó con el sindicato del sector una reducción de la jornada laboral, que pasará de turnos de nueve horas a seis. De acuerdo con lo informado por la organización gremial, el cambio mantendrá condiciones salariales favorables para los trabajadores.
El reacomodamiento de las automotrices también se produce mientras aumenta la presencia de modelos fabricados en China. General Motors comenzó a importar desde ese país los modelos Spark y Captiva, favorecida por el régimen que permite el ingreso de determinados vehículos sin aranceles.
Ford, en tanto, logró posicionar a la Territory como el modelo de origen chino con mayor volumen de ventas entre las marcas del sector. Durante este año, el vehículo alcanzó el cuarto puesto entre los modelos más vendidos en Argentina.
La compañía comercializa alrededor de 1.700 unidades mensuales de la Territory, considerando sus versiones híbrida y de combustión. La expansión de este modelo forma parte de una estrategia que contempla ampliar la oferta de vehículos de origen chino, al mismo tiempo que mantiene la producción local de sus principales modelos.
De esta manera, las automotrices combinan ajustes en sus plantas y proyecciones con una mayor incorporación de vehículos importados, en un mercado que enfrenta una menor demanda y una competencia creciente.