La Argentina se posiciona entre los principales mercados de activos digitales de América Latina, con un volumen estimado de US$88.500 millones y un creciente interés por las acciones y los fondos cotizados (ETF) tokenizados de Wall Street.
Según un informe de Ondo Finance, el país ocupa el segundo lugar regional en volumen de activos digitales, con un crecimiento interanual del 15,3%. El desarrollo de este mercado coincide con una mayor participación de inversores locales en instrumentos financieros tradicionales y alternativas vinculadas con las criptomonedas.
A nivel global, los activos del mundo real tokenizados, conocidos como RWA, superan los US$38.800 millones. Dentro de ese universo, las acciones y los ETF tokenizados concentran más de US$3.580 millones y registran una tasa de crecimiento mensual del 13%.
El interés por estas herramientas también está relacionado con la búsqueda de alternativas para diversificar los ahorros y acceder a activos internacionales. En el mercado argentino existen 12,3 millones de personas con cuentas en el mercado de capitales tradicional y más de un millón de inversores habituales de CEDEARs.
La tokenización permite representar activos financieros mediante tecnología blockchain y operar a través de billeteras digitales. Sus defensores destacan la posibilidad de acceder a instrumentos internacionales con montos menores y costos operativos más bajos.
En el plano regulatorio, la Comisión Nacional de Valores amplió mediante la Resolución 1150/26 un esquema de pruebas para la tokenización de acciones, obligaciones negociables, CEDEARs, fideicomisos y ETF.
El crecimiento de estos instrumentos abre nuevas posibilidades para el mercado financiero, aunque también plantea desafíos vinculados con la regulación, la custodia de los activos y la protección de los inversores.