En su homilía, García Cuerva instó a “estar cerca” de aquellos que enfrentan situaciones de vulnerabilidad y resaltó el impacto del desempleo, la pobreza, la soledad de los adultos mayores, la enfermedad y la existencia de personas en situación de calle. También hizo un llamado a dejar atrás “la crueldad y el individualismo” para fortalecer la solidaridad y el compromiso con los sectores más afectados.
El mensaje fue emitido en el contexto del 50 aniversario del asesinato de cinco curas palotinos, un crimen ocurrido durante la última dictadura militar. En este marco, el arzobispo recordó que estos religiosos fueron perseguidos por defender la dignidad humana y afirmó que su legado continúa siendo una guía para enfrentar los desafíos sociales actuales.
Las declaraciones de García Cuerva se suman a otros reclamos públicos realizados en los últimos meses sobre el deterioro del tejido social y la necesidad de que el Estado, la dirigencia y la sociedad trabajen en conjunto para atender las necesidades de los sectores más vulnerables.
Un documento diplomático desclasificado por Estados Unidos reveló que, pocos días después de la masacre de San Patricio, la embajada norteamericana en Buenos Aires ya contaba con información que atribuía el asesinato de tres sacerdotes y dos seminaristas palotinos a miembros de la Policía Federal. Este acontecimiento tuvo lugar el 4 de julio de 1976, en el contexto de la dictadura militar, y el cable fue enviado al Departamento de Estado apenas cuatro días después.
El informe también mencionaba que algunos sectores de la Iglesia compartían esta hipótesis y vinculaban el crimen con una represalia tras el atentado en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal. A cincuenta años de la matanza, los documentos reafirman la línea investigativa que busca determinar las responsabilidades de los efectivos de la Policía Federal y avanzar en el esclarecimiento judicial del caso.