Por un lado, estaban los inversores que mantenían posiciones cortas, incluidos fondos de cobertura, y por el otro, un contingente de operadores minoristas que compartían análisis, apuestas arriesgadas y memes en WallStreetBets, un foro de Reddit.
Aunque la imagen de estos dos antagonismos resultó atractiva, la realidad fue más intrincada: no todos los involucrados actuaban con la misma motivación, no todos los fondos apostaban en contra, y el famoso short squeeze solo representó una fracción de lo que ocurrió.
GameStop, que comercializaba consolas, accesorios y videojuegos a través de miles de locales, enfrentaba un modelo de negocio presionado por las ventas digitales de Sony, Microsoft y Nintendo. En el ejercicio fiscal que finalizó el 30 de enero de 2021, la empresa vio disminuir sus ventas en un 21,3% y registró una pérdida de 215,3 millones de dólares. La pandemia agravó su condición, aunque el comercio electrónico experimentó un crecimiento. Si bien el modelo estaba deteriorado y expuesto a cambios tecnológicos profundos, no era del todo insostenible.
Los bajistas creían que el comercio digital superaría al físico, mientras que otros inversores consideraban que la llegada de Ryan Cohen, cofundador de Chewy, abría la puerta a una posibilidad de reconversión positiva.
Keith Gill, conocido en YouTube como Roaring Kitty y en Reddit como DeepFuckingValue, defendía desde 2019 que el mercado subestimaba tanto la capacidad de GameStop para resistir como su potencial para transformarse. Por su parte, WallStreetBets no funcionaba como una sociedad de inversión estructurada, sino como una comunidad dedicada a operaciones de alto riesgo, donde se entrelazaban análisis, memes y publicaciones sobre pérdidas o ganancias significativas, con el contenido volviéndose visible a través de votos de los usuarios.
Algunos miembros pensaban que la empresa estaba subvalorada, otros identificaban una oportunidad técnica en el alto número de posiciones cortas, y un grupo consideraba que su compra era una forma de impugnación simbólica contra Wall Street. En una comparecencia ante el Congreso, Gill afirmó que sus publicaciones se basaban en un análisis detallado, mientras que el CEO de Reddit, Steve Huffman, definió a WallStreetBets como una comunidad que operaba en búsqueda de rendimientos de alto riesgo.
La vulnerabilidad que el foro detectó fue real. A finales de 2020, las acciones vendidas en corto representaban el 109,26% de las acciones en circulación, según un informe posterior del personal de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos. Este porcentaje podía superar el 100% porque un título que un vendedor en corto había vendido podía prestarse de nuevo, lo que generaba múltiples posiciones bajistas sobre la misma acción.
El mecanismo de venta corta consiste en tomar prestada una acción, venderla y esperar recomprarla a menor precio para devolverla. Si el precio aumenta, las pérdidas también se incrementan y el intermediario puede exigir garantías adicionales.
Cuando varios vendedores cortos deben recomprar simultáneamente, estas compras incrementan la cotización y pueden desencadenar nuevas salidas: es el fenómeno conocido como short squeeze. La presión sobre la acción se intensificó a partir del 13 de enero, cuando GameStop cerró a 31,40 dólares, un salto desde los 19,95 dólares del día anterior. El volumen de operaciones se disparó de 7 millones a 144 millones de acciones. El 22 de enero, el precio saltó de 43 a 72 dólares en apenas tres horas.
Cinco días después, GameStop cerró a 347,51 dólares y el 28 tocó su máximo histórico de 483 dólares. Cabe destacar que estos son precios de 2021, antes del desdoblamiento de las acciones en una división de cuatro por una en 2022. Para ese momento, las cuentas individuales que negociaban GameStop pasaron de menos de 10.000 a casi 900.000.
Melvin Capital no pudo sostener su posición en GameStop y finalizó enero con una caída del 53% en su cartera total. Fondos gestionados por otras entidades inyectaron 2.750 millones de dólares a Melvin durante esos días, mientras que Andrew Left, de Citron Research, también abandonó su apuesta en contra de GameStop. No obstante, la SEC constató que otros fondos optaron por comprar acciones de GameStop, y varios operadores institucionales se sumaron al impulso de la acción.
El episodio generó daños significativos para ciertos fondos de cobertura, aunque no afectó a toda la industria en su conjunto. De acuerdo con el personal de la SEC, el hecho de que varios inversores cubrieran sus posiciones cortas entre el 22 y el 27 de enero impactó en el aumento del precio, aunque estas recompras solo representaron una parte reducida del volumen total de compras. La acción continuó con precios elevados incluso cuando el impacto directo de esas recompras debiera haberse diluido. A la postre, la conclusión oficial reveló que el optimismo en torno a nuevas compras por diversas razones mantuvo el aumento de la acción durante varias semanas. Hubo un short squeeze, pero no fue el único factor que impulsó el ascenso.
En medio de esta volatilidad, plataformas como Robinhood impusieron restricciones para la compra de GameStop a raíz de un aumento en las garantías requeridas por el sistema de compensación, aunque permitieron las ventas. Esta decisión, que coincidió con una caída en el precio, generó acusaciones de favoritismo que las firmas involucradas negaron.
En febrero, el Congreso convocó a declarar a representantes de Robinhood, Reddit, Citadel, Melvin Capital y a Gill. Para ese momento, la caída en el precio de la acción había revelado otra cara del asunto: desde el máximo del 28 de enero hasta el cierre de la primera semana de febrero, GameStop perdió más del 86% de su valor. Aquellos que habían comprado antes aún podían mantener ganancias, pero muchos de los que ingresaron cerca de los máximos sufrieron significativas pérdidas.
El caso de GameStop ejemplificó cómo una comunidad en línea puede concentrar atención e interés de compra hasta afectar el precio de una acción dentro de un mercado vulnerable. Además, dejó una lección más sobria: no existió un único grupo minorista que ganara, ni un bloque institucional que perdiera. Detrás de cada meme, había operaciones a precios distintos, y el desenlace dependió del momento en que cada participante ingresó o salió del mercado.