Asimismo, se advirtió que la inflación podría experimentar un nuevo aumento en la segunda mitad del año debido al encarecimiento del petróleo. Según la OCDE, el índice de precios al consumidor (IPC) se posicionará en un 31% a finales de diciembre.
“En un contexto de aumento de los precios de los combustibles en el primer semestre de 2026, la desinflación cobrará nuevo impulso a partir del segundo semestre del año, respaldada por la contención de la demanda, una política monetaria estricta y una disciplina fiscal persistente”, enfatiza el informe.
En el análisis global publicado hoy, se estima que el PBI mundial alcanzará un 2,8% y crecerá al 3,1% en 2027. En comparación, el crecimiento de la economía mundial fue del 3,4% el año pasado.
Para el caso argentino, la OCDE señala que la actividad económica aumentará un 2,8% en 2026, impulsada principalmente por las exportaciones en los sectores de energía, minería y agricultura.
En lo que respecta a la inflación, se prevé que los precios se incrementen en un 16% el año próximo y concluyan 2026 en un 31%.
“La inflación se fortaleció desde mediados de 2025, alcanzando una tasa mensual del 2,6 % en abril, lo que ralentizó la recuperación del crecimiento de los salarios reales”, analizó el organismo.
También se destacó que el conflicto en Medio Oriente ha incrementado los precios del combustible debido al aumento del precio del barril de petróleo, complicando así los esfuerzos por reducir la inflación.
Además, se resaltó la acumulación de reservas del Banco Central, lo que “seguirá apoyando la transición hacia un régimen cambiario más flexible, fortaleciendo la resiliencia ante las perturbaciones externas”, señala el documento.
Sin embargo, se advierte que una desaceleración económica o una implementación incompleta de las reformas podría afectar la confianza, limitar el crecimiento del consumo y la inversión, e incluso “provocar una renovada volatilidad cambiaria.”