Este encuentro se desarrolla en un entorno en el que la inflación en Estados Unidos continúa enviando señales mixtas, mientras los precios deben ajustarse en función de la resolución del conflicto en Medio Oriente, que ha incrementado el costo de vida a nivel global.
El último informe sobre inflación general en Estados Unidos indicó un aumento anual del 4,2%, tras un incremento de 0,5 puntos porcentuales respecto a abril. Esta cifra responde a la postura cautelosa de la Fed y genera dudas sobre cómo se orientará la política monetaria estadounidense en el futuro.
Los analistas sostienen que la clave no radicaba en la decisión de mantener las tasas, sino en las formulaciones que la acompañan, que establecerán el tono de una nueva etapa al mando de la institución más poderosa del sistema financiero mundial.
En este sentido, el comunicado oficial fue conciso, señalando que la actividad económica sigue expandiéndose a un ritmo sólido, a pesar de la elevada incertidumbre relacionada, en parte, con las tensiones en Oriente Medio. Además, subrayó su compromiso de controlar el aumento de precios.
“El crecimiento de la productividad y la inversión de capital son robustos. La creación de empleo ha seguido el ritmo de la fuerza laboral y la tasa de desempleo se ha mantenido prácticamente estable. La inflación sigue siendo alta frente al objetivo del 2% establecido por el Comité, lo cual se debe, en parte, a las perturbaciones en el suministro que han provocado aumentos de precios en ciertos sectores, incluido el energético. El Comité se asegurará de mantener la estabilidad de precios”, se detalla en el comunicado.
En su análisis matutino, una consultora destacó la gran especulación en torno a la redacción del comunicado de la Fed, especialmente en lo que respecta al balance de riesgos y al tono que se refleje, así como en la conferencia de Warsh, que será su primera exposición al frente del organismo y se espera que introduzca un cambio en la forma de comunicar.
Los analistas de otra firma mencionaron que la reciente dinámica de la inflación está más asociada a un shock de oferta relacionado con la energía que a un exceso de demanda, aunque advirtieron que el precio del petróleo seguirá siendo el principal elemento a observar.
Por otro lado, desde otra consultora señalaron que la cita será relevante no solo por el estreno de Warsh, sino también por la actualización del dot plot y las proyecciones.
“Luego de la situación en Medio Oriente, el mercado asigna un 57% de probabilidad a que la Fed incremente la tasa al menos una vez antes de fin de año, una cifra inferior al 68% que se estimaba la semana pasada. Para mañana, se da por hecho que el rango se mantendrá en 3,50%-3,75%. La conferencia de prensa de Warsh será fundamental para evaluar el tono del nuevo enfoque monetario”, afirmaron en ese análisis.
Las decisiones de la Fed impactan en los mercados a nivel global, dado que los bonos estadounidenses son considerados los más seguros del mundo, lo que los convierte en los preferidos de los inversores. Sin embargo, si su rendimiento disminuye, los operadores pueden optar por destinar una mayor proporción de su cartera a activos más arriesgados que ofrezcan tasas de retorno más atractivas.
Argentina, como mercado emergente que planea emitir deuda en el exterior en el futuro, observa atentamente tanto la decisión como las proyecciones del banco central estadounidense. La tasa de los bonos de Estados Unidos es fundamental para calcular el riesgo país; así, un eventual recorte podría mejorar el indicador que elabora JP Morgan sobre la economía argentina, complementándose con la reciente baja que experimentó este índice por factores locales, que lo llevó a acercarse a los 400 puntos.