Entre enero y junio, las inversiones alcanzaron los US$4672 millones, lo que representó un crecimiento del 38% respecto del mismo período del año anterior. En cambio, el número de operaciones llegó a 129, una baja del 5% frente al primer semestre de 2025.
Los datos surgen de un informe especializado en fusiones y adquisiciones que analizó la evolución del mercado argentino y regional.
El relevamiento destacó que el incremento en el volumen de capital movilizado estuvo vinculado principalmente con operaciones de gran escala en sectores estratégicos, como energía, petróleo y gas, tecnología aplicada a la industria y alimentos.
La operación más importante del período fue la adquisición de los activos de una compañía energética internacional en Argentina, concretada en junio por un monto cercano a los US$1420 millones. La transacción permitió incorporar una red de 894 estaciones de servicio, equivalente a cerca del 19% del mercado local de combustibles, además de una refinería, una planta de lubricantes, instalaciones aeroportuarias y terminales de almacenamiento.
Otra operación relevante fue la transferencia de la participación estatal en una empresa vinculada al transporte eléctrico a un grupo inversor privado, por aproximadamente US$356 millones. La operación fue considerada una muestra del interés que mantiene el sector energético argentino entre inversores estratégicos.
Entre las principales transacciones del semestre también se ubicaron la compra de una compañía dedicada a la fabricación de tubos de acero por parte de una empresa del sector siderúrgico, por US$101 millones; la adquisición de una entidad financiera especializada en créditos automotores por parte de un banco local, por US$57 millones; y la compra de una empresa vinculada al automovilismo por US$25 millones.
Desde el sector de análisis de inversiones señalaron que Argentina incrementó su atractivo para operaciones estratégicas debido a las oportunidades de crecimiento y consolidación en áreas como energía, minería, infraestructura, tecnología y alimentos.
A nivel regional, América Latina registró 1062 operaciones de fusiones y adquisiciones durante el primer semestre, por un monto total de US$49.107 millones. En comparación con el mismo período de 2025, esto significó una caída del 30% en la cantidad de transacciones y una reducción del 6% en el capital movilizado.
Brasil continuó como el mercado más activo de la región, con 593 operaciones, aunque con una disminución interanual del 35%. A pesar de esa baja, logró aumentar un 15% el monto involucrado, hasta alcanzar los US$32.557 millones.
Chile se ubicó en el segundo lugar del ranking regional, con 163 operaciones y un capital movilizado de US$3595 millones. En ambos indicadores registró una caída del 13% respecto del año anterior.
Argentina quedó en el tercer puesto regional y fue uno de los países que logró incrementar el capital involucrado en sus operaciones. Según el análisis del mercado, ese crecimiento estuvo explicado en parte por transacciones puntuales de gran magnitud y por la participación de inversores internacionales interesados en activos con potencial de valorización a mediano y largo plazo.
El perfil de las operaciones mostró una combinación de inversiones realizadas por fondos privados, compañías estratégicas y actores locales, con estructuras orientadas a administrar riesgos en un contexto económico todavía desafiante.
Los inversores mantienen un criterio selectivo y concentran su atención en activos con capacidad de generar ingresos sostenibles, mayor previsibilidad financiera y condiciones regulatorias favorables.
En cuanto a las operaciones internacionales, las empresas latinoamericanas concentraron sus adquisiciones principalmente en Europa y América del Norte, con 42 y 22 transacciones respectivamente. América del Norte continúa siendo la principal región de origen de las inversiones dentro de América Latina, seguida por Europa y Asia.